lunes, 27 de julio de 2015

Falles de Llesp


Van set. Set anys consecutius que baixo i corro falles a Llesp. Com es diria si fos un festival, des de la primera edició. 
Altre cop, com des del tercer any, dubtes de si correria la setmana abans. Veient la previsió de pluja i tronades i pensant que què malament, però així tindria excusa. 
Encara que enguany tornava a tenir llespwecaners que a més havien manifestat desig de córrer si es podia (mon germà Xavi és un sargento a l’hora d’assignar falles). 

Però un cop més, va ser arribar, veure el bon temps, veure el faro plantat a la plaça, i decidir que sí, que tornem-hi, que he de fer la cerimònia anual de purificació, renovació o el que sigui, que aquest any ho necessito més que mai. 

Pujar a bocafoscant, amb Quirc i Queralt, i Xepp i Xavi, i cosins i cosines (aquestes, un any unes i un altre, unes altres, segons com vagi la reproducció), i gent del poble, i gent d’altres pobles, i els llespwecaners, i sopar tots plegats. Veure els pollets i els xics córrer les seues falletes des de dalt, i cridar animant-los. Encendre, la tensió el moment d’encendre, que se’t passa tot el fred si en tenies i se’t socarrimen els pelets dels braços. Sentir els músculs de les cames cremant quan s’arrepunten a la part alta del camí, dret i relliscós com una mala cosa. Sentir el fum calent a la gola, l’olor de rentina al nas, les aixaldes a la pell. Cridar. Sentir els crits dels altres fallaires, foc al faro!, que no si talle!, els aplaudiments de la gent a la plaça, els crits de molt bé Andrea! de la gent que em coneix. Quedar-te sense alé creuant la plaça al galop, patir per no fotre’t de lloros baixant pel camins de ca de Pau i ca de Basuré. Finalment, fer el rocle a la plaça, al voltant del faro i cridar amb més força i llançar la falla. I les abraçades eufòriques del final. No sabeu el que és. 



Si a més la samarreta “azul-petróleo” (i això d’azul-petróleo és una broma que només entendreu els qui éreu al sopar de la plaça divendres, que és azul cian) es ben xula, les excuses s’acaben aviat. 


El Jordi i la Maria van tenir la seua falla, cadascú a la mida de les seues possibilitats, i la van baixar i córrer perfectament, que en el cas de la Maria, tan mal calçada que anava, va ser d’aplaudir. Un badaloní i una valenciana, potser l’única fallera-fallaira, que se sumen als primers llespwecaners (Víctor, Matías, Luis, per què no vaig fer crònica al 2010? imperdonable!) i a altres turistes, i la tele!, que han volgut participar de la nostra tradició ancestral. Sí, ancestral encara que a Llesp hi hagi un forat des dels anys 50 fins al 2009. 

Cada any que he dubtat a baixar hi ha hagut algú que m’ha fet acabar pujant al faro de Tartero, cada any que he dubtat he acabat satisfeta i cofoia d’haver-ho aconseguit, i sabedora de que m’hauria maleït si no ho hagués fet. 
Més m’hauria maleït enguany si no hagués corregut quan ens donin el patrimoni inmaterial de l’UNESCO al novembre. 

I ahir pensava que si ja n’haig baixat set bé n’hauré de baixar deu, per allò d’arrodonir. 

Fotos (totes!): Núria Castells. Gràcies!!! 

martes, 7 de julio de 2015

Vida 2015

El Vida. Intentaré ser breve. 
El viernes me perdí a Neil Halstead, bastante imperdonable, pero viene a menudo y empezaba pronto, a esa hora aún estaba llegando a Vilanova. A las Mourn también me las perdí, y aún gracias que llegamos a medio concierto de los Expertos Sol y Nieve, para hacerles poco caso, entre saludar y pillar y beber la primera cerveza, esa de sabor incomparable aunque sea una estrella. El último disco ni lo he escuchado y quizá debería porque una canción que no conocía me gustó mucho, aunque con cantar y bailar Talavera de la reina de Inglaterra ya fui feliz. Para los que no me leéis en tuiter, comentar que a ya no recuerdo qué canción, pero fue justo antes de esta, le cambiaron la letra y pasó a ser “Varufakis inventó la democracia”. 
Después nos acercamos a Benjamin Clementine, pero ya había hambre. Dispersión hasta el final de Joan Miquel Oliver, que lo vimos un rato y bien. 
The War on Drugs. Aquí la cosa se ponía seria. Conciertazo. No hay que darle muchas vueltas. Sonó impecable, envolvente, perfecto. Nada que ver con el Primavera de 2014.  Concierto largo, además, que se agradece. Ah, J los vio a dos metros de nosotras y cuando se fue pasó rozando a Carmen y ¡es bajito! ¿J es bajito? Una vez que casi le doy un cabezazo en un primavera no me fijé si era alto o bajo. Sacadnos de dudas. 


Tras The War on Drugs la cosa se puso combativa y ¡por fin! pude ver a los Nueva presentando Novelería. Qué en forma están y qué bien que por fin me haya hecho click el cerebro y me lleguen sus canciones. Impresionante cómo sonaron, musculo y sensibilidad, y ganas, muchas ganas y mucho convencimiento. Los vi muy alante, a una fila del pogo que inevitablemente se montó, creo que en Te debo un baile, y no tocaron Predominio de sol pero tocaron Niquel, canela y se lo tengo que perdonar. 
Después de esos dos conciertazos seguidos y en vena lo de Super Furry Animals no me llegó a convencer y tampoco ayudó que tocaran mi hit al principio y me pillara pidiendo en la barra. Poco más, unos bailoteos con Coco que iba a ser solo unos y fueron unos cuantos, y la vuelta infernal por culpa de una salida de emergencia por la que no se podía entrar (de acuerdo) ni salir (¿perdón?). Una hora de reloj caminando entre viñas y polígonos por haber seguido unas malas indicaciones al llegar. Gracias organización. 

Breve, dijo, ja. 
Sábado. Levantarse a una hora decente, desayunar como reinas, y acercarnos al Museo del Ferrocarril a ver Grungelized. No se me ocurre mejor manera de sacudirte el sueño de las orejas. Aquello retumbaba que daba gusto, lavadora sónica. Acompañado con un par de cañas, ¿quién dijo resaca? 
Comer a las cinco y sin siesta, para arriba, llegar tarde a Nacho Vegas (qué poco me importó con lo fan que yo he sido...), no entrar en el maravilloso concierto de Andrew Bird, llegar tarde al de Father John Misty, demasiado subidito en su papel de guaperas sexual-pavo-real. Las últimas canciones me convencieron porque abandonan el tono cabaretero que también me gusta pero empalaga. 
Casi las diez y sin cenar ni saber cuándo lo haría porque en cuanto acabó salí disparada a Woods, maravillos, la única pega que le pondré al concierto es que le faltaba potencia de sonido, no sé si era el escenario o era que ellos lo habían pedido así. Da igual, fue precioso, un viaje lisérgico a la Costa Oeste. Esta chorrada se me acaba de ocurrir por las guitarras y la voz en falsete en Moving to the left o With light and with love, y porque hace un calor de mil demonios y se me ha derretido el cerebro. 
Medianoche, porque Primal Scream empezaron un cuarto de hora tarde porque no  subieron a Bobby a la furgo y hubo que volver a por él (true story, nos lo contó alguien de organización) y yo sin cenar. Las dos primeras no la conocía, pero mis pies ya se iban solos. La tercera sí, Jailbird. I'm yours, you're mine, gimme more of that Jailbird pie. Gillespie se había tomado la dosis buena, la de no quedarse corto pero no pasarse y acabar sin poder aplaudir como en aquel Summercase (fue en un Summercase, ¿no?). Temazos del Screamadelica, de Give out but don’t give up, XTRMNTR, Burning wheel, Country Girl... Hacía demasiado que no los veía en directo. 


Después, por fin, cenar, y descansar un poco y perderme tres conciertos más, pero ir a darlo todo con Guille Milkyway, que perpetró una sesión verbenera en la que cupieron Sonia y Selena, el Kids de MGMT, cosas chulas y cosas que me hicieron arrufar el nas, y cerró con Kortatu. Como cualquier festa major de l’Alta Ribagorça desde 1987. 
Lo siguiente, entre una cosa y otra, ya fue lo último, los indiescabreados pinchando Tok Tok vs Sophie O, hola pasillo del apolo, y carnaza buena. Y un segurata descojonao de risa nos dijo “Por favor, vayan saliendo”, y casi lloro de la emoción. 

Ya han anunciado a Divine Comedy para el año que viene, yo vuelvo. 

domingo, 28 de junio de 2015

El fin de semana de la música

Mi finde de la música, porque con un día no tengo bastante, empezó el jueves 18. 

La tienda de discos más molona de Poblenou, Ultra-Local Records, montaba la segunda Ultra-local sessions, con Combray y Ran Ran Ran en la Farinera del Clot. A Ran Ran Ran creo que no los había visto nunca y no sé si cuenta porque venían con bajas (el batería no sé qué de una hernia o algo así me dijeron, lo miró desde una mesa) y al final se les unieron los Combray para hacer Combranranran, o lo que fuera. Combray tocaron los primeros y se me hizo corto, cortísimo, pero como luego lo de Combranranran siguió la línea de las atmósferas instrumentales pues muy bien. Y al final les compré el disquito y un collage, así que perfecto. 



El viernes fue el turno de Rocky Votolato y la culpa fue de Noe, que ya le vio hacer dos o tres años y es fan, y mía que me enteré de que venía al helio. Un texano que hace lo que hacen los texanos pero en bonito y delicado, aunque el último disco es más rockanrolero. Pero como al Helio venía sin banda nos tocó concierto acústico delicioso y no sé cómo acabé en primera fila, de pie frente a él, que me perdonen los fans de verdad por la usurpación, quizá vengué algunas posiciones infames en conciertos en los que por fanatismo merecía algo mejor. 


No tocó la que más me gusta del último disco, The Hereafter, pero me hice fan instantánea de Spring, del disco anterior o uno anterior. Concierto bonito, tras el que me hice con discos bonitos, que me firmó, para escucharle con calma y las niñas se hiceron con disco y foto. 


Y ya el sábado tocaba ir a Hi Jauh, en el que probablemente sea el último sarao de la temporada, que tocaban (repito verbo, fatal) La Vida Padre y Sagrado Corazón de Jesús. 
Con todo el mundo en el Sonar fuimos poquitos pero selectos. La Vida Padre fue todo un descubrimiento. Pop que a unos les recordaba a Neil Halstead, a otros a King of Convenience y José González. Canciones delicadas que por algún problemilla técnico fueron “La Vida padre goes Sonar” y “La Vida Padre goes Sonic Youth” en algún momento pero fue precioso igual. Si no me creéis aquí me podéis ver aplaudiendo con glamurazo aguantando el vaso de cerveza con los dientes. 


Después subió al escenario Sagrado (para abreviar) y al final La Casta Susana le acompañó con el violín y aquello fue la fiesta de las letras sarcásticas e inteligentes. Me quedo con los bailes de La canción de Damien y el “nos da miedo contemplar ese futuro brillante y pluscuamperfecto” de La nueva carne. Y con Jesús y Judith, que además de guapos son más majos que las pesetas. 


Cuando ya solo quedaba lo mejor de cada casa y, no sé por qué, yo, se lió un karaoke memorable, tengo vídeos, pero lo que pasa en Hi Jauh se queda en Hi Jauh, ¿no? 


El día de la música fue el domingo y no fui a ningún concierto. 

miércoles, 3 de junio de 2015

PS15 Awards

-Premio Chupito de Oro: Lionel Andrés Messi. De hecho le podría galardonar con todos los premios    positivos del festival, pero no quiero abusar.

-Premio Dani Alves: lo del pelo de Julian Casablancas. Indiscutible. Imperdonable.

-Premio Piojo de Oro: DIIV y Mac DeMarco. Tres días con la misma ropa horripilante.

-Premio Ángeles del Infierno: Jota. Sólo le faltaba esa pinta a la típica malafollá granaína.

-Premio Cotorra: Antonio Luque, el Señor Chinorri. En cada concierto dándole la brasa a su colega.  El típico que no calla.

-Premio Crowdsurfing: Thee Oh Sees. Premio doble, como sus baterías. Dos conciertos con festival  crowdsurfer de calidad profesional.

-Premio Chiquito de la Calzada: Daniel Kessler, de Interpol. Impagables pasos de baile mientras  tocaba la guitarra. También doble, en Apolo y en Mordor.

-Premio Joey Tempest: El guitarrista de Brand New. Posturitas de heavy auténtico ochentero. Se  suponía que era un grupo emo pero aquello podía competir en Monsters of Rock tranquilamente.

-Premio Intensita del Sosismo: Tori Amos. El concierto que te envía a casa a las 9 de la noche.

-Premio "Tú antes molabas": Dj Coco. Menos remezcla electrónica y más olor a zapatilla  quemada de tanto bailar con los hits que ponían del revés a los zombies del último día.

-Premio Ryan Air: Ride. Después de dar un conciertazo, dos dias más en Barcelona cortesía de  United Airlines. Y tenian que empezar el tour americano.

-Premio Sorpresa: The New Pornographers. No los había visto nunca, no me esperaba un concierto  impecable como el suyo. De lo mejorcito.

-Premio Intensitos del Ruidismo: Jambinai. Post rock coreano con instrumentos tradicionales. Hay  que repetir.

-Premio a la mejor selección de personal: David Gedge. No falla. Siempre la bajista buenorra.

-Premio LSD anfetamínico: Fumaça Preta. Como si Neymar. Alves, Adriano y Douglas hicieran una  banda tributo a Os Mutantes pero puestísimos, disfrazados y tocando a a 200 por hora.

-Premio #USAensroba: The Black Keys. Para expolio fiscal, lo que hayan cobrado por la mierda de  concierto que hicieron. Le siguen a poca distancia The Strokes y Julian Casablancas.

-Premio Rocky Horror Picture Show: Foxygen. Y con mamarrachas en el escenario.

-Premio Philosopher: un gallego en Mordor "Si en las barras en vez de birra vendieran personalidad,  todos estos modernitos la comprarían igual".

-Premio Eurovisión: Mikal Cronin. Que sí, que muy bien, que es americano, pero tiene nombre de  representante de Finlandia en Eurovisión.

-Premio Teletubbies: A vosotros, intersimbólicos, y a tuiter@s guays desvirtualizad@s o no. Sois tan  abrazables!

-Premio Rompetechos: Cafeína. You know what i mean.

-Premio Duracell: Gwen Stacy, sin discusión. Incansable.

Thank you for coming! See you next year!


martes, 2 de junio de 2015

Primavera: los cabezas de cartel

Mis amigos. Los de siempre, presentes o ausentes (you know who you are!) y los nuevos (ese tuiter).  

Irse el jueves a medio concierto de OMD porque me llevan en coche. 

El rubio de metro noventa del concierto de The Church. 

Las mochilitas Fjall Raven. 


Albert y su estilimo. 

Ver a Jota y Chinarro en los conciertos de Mikal Cronin (los dos), The Church (Chinarro) y Sr. Chinarro (Jota). Apuesto algo a que no estuvieron en Strokes, y eso que a Jota lo vi en  la Riviera en 2002. 

Los grupos que quería ver y no vi por solapes: Thurston Moore, Antony & the Johnsons, Ought, Chet Faker, Jungle, José González, Patti!, Perfume Genius, Belle&Sebastian, Sleater-Kinney, Nueva Vulcano, Interpol, HEALTH. 

Que Coco pinchara Born to run casi para cerrar. 

La vuelta a casa el sábado, bendito Pilates. Somos reincidentes, en 2008 hicimos algo parecido, remojados como pollos. 

Encontrarme a Stuart Murdoch por las Ramblas hoy, con la mujer y el niño a hombros. 


Fin. 

lunes, 1 de junio de 2015

Primavera: domingo, y vaya qué domingo

El primavera no se acaba el sábado en Coco. Aún le quedaba mucho, y vaya si dio de sí. 
Me levanté como un zombie, no lo voy a negar, pero quería llegar a la Ciutadella a Gúdar y maldición, ¡tocaban a las dos! Me arrastré hora y media por casa, dudé en dejarlo correr y reservarme para la tarde, pero ya estaba duchada y arreglada, no hay dolor, y coge un taxi, alma de cántaro, que así al menos llegas a dos canciones. 
Pues eso, dos canciones de Gúdar, menos es nada. 

A Jessica y los Fletcher, twee pop saltarín y un martini royale de esos y una cerveza beer sentados en la sombra, y Laura estaba por aquí, cómo no, y Soak no ha llegado “por un tema”, ¡resaca! exclamo burlona, y no, lo contó en Barts por la noche (me lo dijo Laura), pérdida de avión, escala no sé dónde y pérdida de guitarras, drama, vaya, y Jambinai no llegaban tampoco y esto me lo contaron Judit y Hugo, porque habían pinchado en Paral·lel. Los que sí tocaron fueron Single Brothers y su hardcore desatado a la solana fue igual de bueno que la noche antes en el Pitchfork. Casi son las cinco así que nos vamos a comer por el Born, y nos perdemos al hijo de John Lenon, que ni sabía que tocaba, me lo han dicho hoy. 

Dos horas más tarde, camino de Barts, vemos a los DIIV con Sky Ferreira (Laura nos cuenta que es la novia del cantante) y ¿Mac de Marco iba con ellos? lo dijo Rayuelo pero no lo vi. Los DIIV llevan la misma ropa desde el viernes. Guarros. 

En fin, al grano. Como llegamos prontísimo a la Barts nos podemos sentar arriba, primer triunfo, y alucinar con Soledad Vélez y Torres. De la primera había escuchado algo hace años, en 2010 creo que tocó en el Primavera als bars, y su voz grave personalísima es la misma, pero entonces era folkie y lo de ahora es otra cosa. Una cosa con empaque, sólida y etérea a la vez. Me recordaba a PJ a ratos, pero aunque eso sea un cumplido, no es solo eso. Maravilloso, bárbaro. 

De Torres no había escuchado nada porque soy así de tonta. Por mucho que Laura cantara alabanzas, yo nada, oídos sordos. O que no me da la vida para escuchar todo.
Sola con su guitarra llenó el escenario y la sala con una voz y una forma de tocar que ponían los pelos de punta. Dijo que le encantaría volver con banda y si lo hace será genial, pero a fé que ella sola se basta y sobra para hacer un concierto de los grandes. 

De allí a apolo, que llegamos pronto porque el año pasado no pudimos entrar, pero resulta que este los guiris no tenían puente y no había tantos. O ninguno.

Salvaje Montoya o la cumbia garagera rumbera y surfera, divertidos. El siguiente grupo es demasiado experimental y miro lo que hay arriba. Un grupo de coreanos. La descripción de la app del primavera habla de post-rock y distorsión hecha con instrumentos tradicionales (haegeum, geomungo, no, no sé qué son) así que convenzo al Inquilino y Cafeína para subir a ver. Bendita yo. Nada más llegar están tocando esos instrumentos y ya y apenas se oye y es ding ding niaaaaago niaaaago pero de repente le meten cuatro guitarrazos y tres redobles y sí, es post-rock y distorsión y el Inquilino, el intensito del ruidismo introspectivo como él mismo se llamó, con la boca abierta., como nosotras. Uno de los mejores conciertos de esta edición, así os lo digo. Jambinai, apuntad. 

Luego, a ver cómo se llenaba la sala hasta los topes para Thee Oh Sees. Sí, repetimos, una cosa tan brutal no hay que perdérsela y más si ya estás allí. El setlist es muy parecido al del sábado, pero la energía se reconcentra entre las cuatro paredes de apolo, y el pogo de delante es masivo y hay atasco de crowdsurfers, para tirarse y para que los paseen, y un par de chicas, o tres, se atreven a lanzarse y al menos a dos las cruzan hasta media sala, los chicos no pasan del primer cuarto, ¿por qué será? Tremendos, otra vez. 


Ahí terminó mi primavera sound 2015, el decimocuarto primavera al que asisto. ¿Cuándo dices que ponen a la venta los abonos de 2016? 

Primavera: sábado, todo por la diversión

El objetivo del sábado era llegar a Neleonard y su solape con los Nueva, y llegué, claro, a tiempo de pillar una cerveza, encontrarme con toda la hijauahda y dejar que me plantaran la sonrisa en la cara todo el concierto. La primera no sonó del todo bien, les ha pasado a muchos grupos (¿y las pruebas de sonido?) pero lo arreglaron y a disfrutar. Talifans con banderolas pof, confeti, karaoke en casi todas las canciones y las caras de felicidad de ellos, impagables. Capital, Podemos, Lo es, esas melodías y esas letras del optimismo a la puñalada (miras pasar la vida de los demás y la tuya se queda quieta). Muy grandes.


Que Nueva Vulcano solapaba ya lo he dicho, ¿no? Lo bien que hubiera estado verles después... Porque American Football mucha expectación y no. Lapidadme. Me fui a Mac de Marco, no sé muy bien por qué. La idea era ver Foxygen, pero faltaba rato. 
Mac de Marco no sé. Creo que lo vi en la Ciutadella el domingo de 2013 y no recuerdo si me gustó o no. Lo mejor, la versión de Yellow y que se tirara al público. Mira, no. 

Foxygen. Lo marqué en algún momento de estudio pero me acerqué al escenario sin saber qué iba a ver. Vimos una banda en forma, con tres coristas gimnastas que no pararon en todo el concierto y un frontman que lo primero que dijo fue que lo había dejado con su novio (en los inrocks dicen novia pero yo juraría que dijo boyfriend, que tanto da, el drama es el mismo) y suponemos que se propuso superarlo a base de lingotazos de algo, bajadas al foso para recibir cariño y jugarse la vida subiendo al escenario. Un poco histriónico tot plegat pero buen pop al fin y al cabo y mucha actitud. Y sí. Aunque sacrificara a Torres. 

Como Walkiria no vino al final a ver Interpol, me fui a ver el fútbol, por los chupitos de tequila y el cachondeo. Muchas risas, un chupito con el gol de Messi y vuelta a mordor a los Strokes, que tampoco me motivaban pero va, por los viejos tiempos. En este caso, cualquier tiempo pasado fue mejor. La banda sonaba bien pero Julian cantó irregular, como decía Rayuelo, si cantaba a gritos, bien, pero cuando no... Añado que a ratos no sé si cantaba o hacía uoooouuuuoooooohh lalalaaaaaa eeeeeeee como yo cuando no me sé las letras. De su estilismo capilar mejor no hablemos (parece Paco Clavel dijo Lou) y de lo hinchado que está, pues tampoco. El setlist muy centrado en Is this it? y con las mejores de Room on fire, First Impressions of Earth y supongo que de los dos últimos discos, que ni idea. Así que eso bien. Y bueno, cómo no bailar y cantar con Is this it, Someday, Last night, o no enloquecer con Reptilia, Heart in a cage o New York City cops, la que cerró el concierto. Concierto de sí pero no. Si no les has visto nunca y eres muy fan, pues guay. Pero les vi en 2002, en plena efervescencia y flipé, pero ya en 2006, cuando tenían una fama que quizá no merecían del todo daban conciertos reguleros (esto puse en la crónica pre-blog: Abren con el primer single del nuevo álbum, tocaron de este y del is this it, y estuvo bien porque son ellos y por las canciones, y porque si te enlazan Hard to explain, You only live once y Last Nite, se meten en el bolsillo a cualquiera,  pero el sonido era infecto. Sonaba amortiguado, sin fuerza, la voz de Julian no se oía. En fin, digan lo que digan las crónicas, estuvo bien pero le faltó algo y fue un poco la decepción de la noche.), pues no tiene la misma gracia. Y encima no tocaron You only leave once y no pude hacer mi baile y mal. 

De allí a Thee Oh Sees, madre mía, lo de esta gente. Dos baterías mejor que una, energía a espuertas y melodías infecciosas. Si no te mueves es que no tienes sangre en las venas. Vencieron y convencieron. A los néofitos como nosotros, porque a sus fans entregados al crowdsurf y el pogo no tienen que convencerles de nada. Brutales. 


¿Cómo íbamos a ver a Caribou después de aquello? Pues no los íbamos a ver, estaba claro. Más si el Ray-ban rebosa por todos los costados y no se puede ni entrar. Así que a Single Mothers, que los recomendaron los Shellac. Hardcore jevi o yo qué sé pero me gustan y qué mierda que tiren una cerveza sobre los cables y les pete todo y se tengan que ir. 

Paso por la carpa B&W soundsystem, a flipar con el sonido y hacer tiempo hasta Coco. 
Coco que empieza con retraso pero qué más da si luego la sesión dura una hora más de lo que decía el programa. Si lo que pincha son pistas del cartel del año que viene, Depeche, Stone Roses, Bowie, Fleatwood Mac, RATM, Beastie Boys (pena que no), Astrud y Taylor Swift. Como el año pasado me lo perdí no sé cómo fue la sesión y no sé si lo de hacer remezclas con base electrónica de los temas era la primera vez que lo hacía, y no estuvo mal pero les estaba diciendo a los barones que prefería al Coco que ponía Suspicious Minds y entonces silencio y arranca Born to run y casi lágrima y brazos en alto y cantarla a gritos y felicidad. 

No fue la última, volvió a pinchar Journey y nos fuimos del Fòrum cantando don’t stop believin’ hold on to the feelin’ streetlights people don’t stop

Los restos del naufragio

¿He dicho ya que lo pasé genial?