domingo, 28 de junio de 2015

El fin de semana de la música

Mi finde de la música, porque con un día no tengo bastante, empezó el jueves 18. 

La tienda de discos más molona de Poblenou, Ultra-Local Records, montaba la segunda Ultra-local sessions, con Combray y Ran Ran Ran en la Farinera del Clot. A Ran Ran Ran creo que no los había visto nunca y no sé si cuenta porque venían con bajas (el batería no sé qué de una hernia o algo así me dijeron, lo miró desde una mesa) y al final se les unieron los Combray para hacer Combranranran, o lo que fuera. Combray tocaron los primeros y se me hizo corto, cortísimo, pero como luego lo de Combranranran siguió la línea de las atmósferas instrumentales pues muy bien. Y al final les compré el disquito y un collage, así que perfecto. 



El viernes fue el turno de Rocky Votolato y la culpa fue de Noe, que ya le vio hacer dos o tres años y es fan, y mía que me enteré de que venía al helio. Un texano que hace lo que hacen los texanos pero en bonito y delicado, aunque el último disco es más rockanrolero. Pero como al Helio venía sin banda nos tocó concierto acústico delicioso y no sé cómo acabé en primera fila, de pie frente a él, que me perdonen los fans de verdad por la usurpación, quizá vengué algunas posiciones infames en conciertos en los que por fanatismo merecía algo mejor. 


No tocó la que más me gusta del último disco, The Hereafter, pero me hice fan instantánea de Spring, del disco anterior o uno anterior. Concierto bonito, tras el que me hice con discos bonitos, que me firmó, para escucharle con calma y las niñas se hiceron con disco y foto. 


Y ya el sábado tocaba ir a Hi Jauh, en el que probablemente sea el último sarao de la temporada, que tocaban (repito verbo, fatal) La Vida Padre y Sagrado Corazón de Jesús. 
Con todo el mundo en el Sonar fuimos poquitos pero selectos. La Vida Padre fue todo un descubrimiento. Pop que a unos les recordaba a Neil Halstead, a otros a King of Convenience y José González. Canciones delicadas que por algún problemilla técnico fueron “La Vida padre goes Sonar” y “La Vida Padre goes Sonic Youth” en algún momento pero fue precioso igual. Si no me creéis aquí me podéis ver aplaudiendo con glamurazo aguantando el vaso de cerveza con los dientes. 


Después subió al escenario Sagrado (para abreviar) y al final La Casta Susana le acompañó con el violín y aquello fue la fiesta de las letras sarcásticas e inteligentes. Me quedo con los bailes de La canción de Damien y el “nos da miedo contemplar ese futuro brillante y pluscuamperfecto” de La nueva carne. Y con Jesús y Judith, que además de guapos son más majos que las pesetas. 


Cuando ya solo quedaba lo mejor de cada casa y, no sé por qué, yo, se lió un karaoke memorable, tengo vídeos, pero lo que pasa en Hi Jauh se queda en Hi Jauh, ¿no? 


El día de la música fue el domingo y no fui a ningún concierto. 

miércoles, 3 de junio de 2015

PS15 Awards

-Premio Chupito de Oro: Lionel Andrés Messi. De hecho le podría galardonar con todos los premios    positivos del festival, pero no quiero abusar.

-Premio Dani Alves: lo del pelo de Julian Casablancas. Indiscutible. Imperdonable.

-Premio Piojo de Oro: DIIV y Mac DeMarco. Tres días con la misma ropa horripilante.

-Premio Ángeles del Infierno: Jota. Sólo le faltaba esa pinta a la típica malafollá granaína.

-Premio Cotorra: Antonio Luque, el Señor Chinorri. En cada concierto dándole la brasa a su colega.  El típico que no calla.

-Premio Crowdsurfing: Thee Oh Sees. Premio doble, como sus baterías. Dos conciertos con festival  crowdsurfer de calidad profesional.

-Premio Chiquito de la Calzada: Daniel Kessler, de Interpol. Impagables pasos de baile mientras  tocaba la guitarra. También doble, en Apolo y en Mordor.

-Premio Joey Tempest: El guitarrista de Brand New. Posturitas de heavy auténtico ochentero. Se  suponía que era un grupo emo pero aquello podía competir en Monsters of Rock tranquilamente.

-Premio Intensita del Sosismo: Tori Amos. El concierto que te envía a casa a las 9 de la noche.

-Premio "Tú antes molabas": Dj Coco. Menos remezcla electrónica y más olor a zapatilla  quemada de tanto bailar con los hits que ponían del revés a los zombies del último día.

-Premio Ryan Air: Ride. Después de dar un conciertazo, dos dias más en Barcelona cortesía de  United Airlines. Y tenian que empezar el tour americano.

-Premio Sorpresa: The New Pornographers. No los había visto nunca, no me esperaba un concierto  impecable como el suyo. De lo mejorcito.

-Premio Intensitos del Ruidismo: Jambinai. Post rock coreano con instrumentos tradicionales. Hay  que repetir.

-Premio a la mejor selección de personal: David Gedge. No falla. Siempre la bajista buenorra.

-Premio LSD anfetamínico: Fumaça Preta. Como si Neymar. Alves, Adriano y Douglas hicieran una  banda tributo a Os Mutantes pero puestísimos, disfrazados y tocando a a 200 por hora.

-Premio #USAensroba: The Black Keys. Para expolio fiscal, lo que hayan cobrado por la mierda de  concierto que hicieron. Le siguen a poca distancia The Strokes y Julian Casablancas.

-Premio Rocky Horror Picture Show: Foxygen. Y con mamarrachas en el escenario.

-Premio Philosopher: un gallego en Mordor "Si en las barras en vez de birra vendieran personalidad,  todos estos modernitos la comprarían igual".

-Premio Eurovisión: Mikal Cronin. Que sí, que muy bien, que es americano, pero tiene nombre de  representante de Finlandia en Eurovisión.

-Premio Teletubbies: A vosotros, intersimbólicos, y a tuiter@s guays desvirtualizad@s o no. Sois tan  abrazables!

-Premio Rompetechos: Cafeína. You know what i mean.

-Premio Duracell: Gwen Stacy, sin discusión. Incansable.

Thank you for coming! See you next year!


martes, 2 de junio de 2015

Primavera: los cabezas de cartel

Mis amigos. Los de siempre, presentes o ausentes (you know who you are!) y los nuevos (ese tuiter).  

Irse el jueves a medio concierto de OMD porque me llevan en coche. 

El rubio de metro noventa del concierto de The Church. 

Las mochilitas Fjall Raven. 


Albert y su estilimo. 

Ver a Jota y Chinarro en los conciertos de Mikal Cronin (los dos), The Church (Chinarro) y Sr. Chinarro (Jota). Apuesto algo a que no estuvieron en Strokes, y eso que a Jota lo vi en  la Riviera en 2002. 

Los grupos que quería ver y no vi por solapes: Thurston Moore, Antony & the Johnsons, Ought, Chet Faker, Jungle, José González, Patti!, Perfume Genius, Belle&Sebastian, Sleater-Kinney, Nueva Vulcano, Interpol, HEALTH. 

Que Coco pinchara Born to run casi para cerrar. 

La vuelta a casa el sábado, bendito Pilates. Somos reincidentes, en 2008 hicimos algo parecido, remojados como pollos. 

Encontrarme a Stuart Murdoch por las Ramblas hoy, con la mujer y el niño a hombros. 


Fin. 

lunes, 1 de junio de 2015

Primavera: domingo, y vaya qué domingo

El primavera no se acaba el sábado en Coco. Aún le quedaba mucho, y vaya si dio de sí. 
Me levanté como un zombie, no lo voy a negar, pero quería llegar a la Ciutadella a Gúdar y maldición, ¡tocaban a las dos! Me arrastré hora y media por casa, dudé en dejarlo correr y reservarme para la tarde, pero ya estaba duchada y arreglada, no hay dolor, y coge un taxi, alma de cántaro, que así al menos llegas a dos canciones. 
Pues eso, dos canciones de Gúdar, menos es nada. 

A Jessica y los Fletcher, twee pop saltarín y un martini royale de esos y una cerveza beer sentados en la sombra, y Laura estaba por aquí, cómo no, y Soak no ha llegado “por un tema”, ¡resaca! exclamo burlona, y no, lo contó en Barts por la noche (me lo dijo Laura), pérdida de avión, escala no sé dónde y pérdida de guitarras, drama, vaya, y Jambinai no llegaban tampoco y esto me lo contaron Judit y Hugo, porque habían pinchado en Paral·lel. Los que sí tocaron fueron Single Brothers y su hardcore desatado a la solana fue igual de bueno que la noche antes en el Pitchfork. Casi son las cinco así que nos vamos a comer por el Born, y nos perdemos al hijo de John Lenon, que ni sabía que tocaba, me lo han dicho hoy. 

Dos horas más tarde, camino de Barts, vemos a los DIIV con Sky Ferreira (Laura nos cuenta que es la novia del cantante) y ¿Mac de Marco iba con ellos? lo dijo Rayuelo pero no lo vi. Los DIIV llevan la misma ropa desde el viernes. Guarros. 

En fin, al grano. Como llegamos prontísimo a la Barts nos podemos sentar arriba, primer triunfo, y alucinar con Soledad Vélez y Torres. De la primera había escuchado algo hace años, en 2010 creo que tocó en el Primavera als bars, y su voz grave personalísima es la misma, pero entonces era folkie y lo de ahora es otra cosa. Una cosa con empaque, sólida y etérea a la vez. Me recordaba a PJ a ratos, pero aunque eso sea un cumplido, no es solo eso. Maravilloso, bárbaro. 

De Torres no había escuchado nada porque soy así de tonta. Por mucho que Laura cantara alabanzas, yo nada, oídos sordos. O que no me da la vida para escuchar todo.
Sola con su guitarra llenó el escenario y la sala con una voz y una forma de tocar que ponían los pelos de punta. Dijo que le encantaría volver con banda y si lo hace será genial, pero a fé que ella sola se basta y sobra para hacer un concierto de los grandes. 

De allí a apolo, que llegamos pronto porque el año pasado no pudimos entrar, pero resulta que este los guiris no tenían puente y no había tantos. O ninguno.

Salvaje Montoya o la cumbia garagera rumbera y surfera, divertidos. El siguiente grupo es demasiado experimental y miro lo que hay arriba. Un grupo de coreanos. La descripción de la app del primavera habla de post-rock y distorsión hecha con instrumentos tradicionales (haegeum, geomungo, no, no sé qué son) así que convenzo al Inquilino y Cafeína para subir a ver. Bendita yo. Nada más llegar están tocando esos instrumentos y ya y apenas se oye y es ding ding niaaaaago niaaaago pero de repente le meten cuatro guitarrazos y tres redobles y sí, es post-rock y distorsión y el Inquilino, el intensito del ruidismo introspectivo como él mismo se llamó, con la boca abierta., como nosotras. Uno de los mejores conciertos de esta edición, así os lo digo. Jambinai, apuntad. 

Luego, a ver cómo se llenaba la sala hasta los topes para Thee Oh Sees. Sí, repetimos, una cosa tan brutal no hay que perdérsela y más si ya estás allí. El setlist es muy parecido al del sábado, pero la energía se reconcentra entre las cuatro paredes de apolo, y el pogo de delante es masivo y hay atasco de crowdsurfers, para tirarse y para que los paseen, y un par de chicas, o tres, se atreven a lanzarse y al menos a dos las cruzan hasta media sala, los chicos no pasan del primer cuarto, ¿por qué será? Tremendos, otra vez. 


Ahí terminó mi primavera sound 2015, el decimocuarto primavera al que asisto. ¿Cuándo dices que ponen a la venta los abonos de 2016? 

Primavera: sábado, todo por la diversión

El objetivo del sábado era llegar a Neleonard y su solape con los Nueva, y llegué, claro, a tiempo de pillar una cerveza, encontrarme con toda la hijauahda y dejar que me plantaran la sonrisa en la cara todo el concierto. La primera no sonó del todo bien, les ha pasado a muchos grupos (¿y las pruebas de sonido?) pero lo arreglaron y a disfrutar. Talifans con banderolas pof, confeti, karaoke en casi todas las canciones y las caras de felicidad de ellos, impagables. Capital, Podemos, Lo es, esas melodías y esas letras del optimismo a la puñalada (miras pasar la vida de los demás y la tuya se queda quieta). Muy grandes.


Que Nueva Vulcano solapaba ya lo he dicho, ¿no? Lo bien que hubiera estado verles después... Porque American Football mucha expectación y no. Lapidadme. Me fui a Mac de Marco, no sé muy bien por qué. La idea era ver Foxygen, pero faltaba rato. 
Mac de Marco no sé. Creo que lo vi en la Ciutadella el domingo de 2013 y no recuerdo si me gustó o no. Lo mejor, la versión de Yellow y que se tirara al público. Mira, no. 

Foxygen. Lo marqué en algún momento de estudio pero me acerqué al escenario sin saber qué iba a ver. Vimos una banda en forma, con tres coristas gimnastas que no pararon en todo el concierto y un frontman que lo primero que dijo fue que lo había dejado con su novio (en los inrocks dicen novia pero yo juraría que dijo boyfriend, que tanto da, el drama es el mismo) y suponemos que se propuso superarlo a base de lingotazos de algo, bajadas al foso para recibir cariño y jugarse la vida subiendo al escenario. Un poco histriónico tot plegat pero buen pop al fin y al cabo y mucha actitud. Y sí. Aunque sacrificara a Torres. 

Como Walkiria no vino al final a ver Interpol, me fui a ver el fútbol, por los chupitos de tequila y el cachondeo. Muchas risas, un chupito con el gol de Messi y vuelta a mordor a los Strokes, que tampoco me motivaban pero va, por los viejos tiempos. En este caso, cualquier tiempo pasado fue mejor. La banda sonaba bien pero Julian cantó irregular, como decía Rayuelo, si cantaba a gritos, bien, pero cuando no... Añado que a ratos no sé si cantaba o hacía uoooouuuuoooooohh lalalaaaaaa eeeeeeee como yo cuando no me sé las letras. De su estilismo capilar mejor no hablemos (parece Paco Clavel dijo Lou) y de lo hinchado que está, pues tampoco. El setlist muy centrado en Is this it? y con las mejores de Room on fire, First Impressions of Earth y supongo que de los dos últimos discos, que ni idea. Así que eso bien. Y bueno, cómo no bailar y cantar con Is this it, Someday, Last night, o no enloquecer con Reptilia, Heart in a cage o New York City cops, la que cerró el concierto. Concierto de sí pero no. Si no les has visto nunca y eres muy fan, pues guay. Pero les vi en 2002, en plena efervescencia y flipé, pero ya en 2006, cuando tenían una fama que quizá no merecían del todo daban conciertos reguleros (esto puse en la crónica pre-blog: Abren con el primer single del nuevo álbum, tocaron de este y del is this it, y estuvo bien porque son ellos y por las canciones, y porque si te enlazan Hard to explain, You only live once y Last Nite, se meten en el bolsillo a cualquiera,  pero el sonido era infecto. Sonaba amortiguado, sin fuerza, la voz de Julian no se oía. En fin, digan lo que digan las crónicas, estuvo bien pero le faltó algo y fue un poco la decepción de la noche.), pues no tiene la misma gracia. Y encima no tocaron You only leave once y no pude hacer mi baile y mal. 

De allí a Thee Oh Sees, madre mía, lo de esta gente. Dos baterías mejor que una, energía a espuertas y melodías infecciosas. Si no te mueves es que no tienes sangre en las venas. Vencieron y convencieron. A los néofitos como nosotros, porque a sus fans entregados al crowdsurf y el pogo no tienen que convencerles de nada. Brutales. 


¿Cómo íbamos a ver a Caribou después de aquello? Pues no los íbamos a ver, estaba claro. Más si el Ray-ban rebosa por todos los costados y no se puede ni entrar. Así que a Single Mothers, que los recomendaron los Shellac. Hardcore jevi o yo qué sé pero me gustan y qué mierda que tiren una cerveza sobre los cables y les pete todo y se tengan que ir. 

Paso por la carpa B&W soundsystem, a flipar con el sonido y hacer tiempo hasta Coco. 
Coco que empieza con retraso pero qué más da si luego la sesión dura una hora más de lo que decía el programa. Si lo que pincha son pistas del cartel del año que viene, Depeche, Stone Roses, Bowie, Fleatwood Mac, RATM, Beastie Boys (pena que no), Astrud y Taylor Swift. Como el año pasado me lo perdí no sé cómo fue la sesión y no sé si lo de hacer remezclas con base electrónica de los temas era la primera vez que lo hacía, y no estuvo mal pero les estaba diciendo a los barones que prefería al Coco que ponía Suspicious Minds y entonces silencio y arranca Born to run y casi lágrima y brazos en alto y cantarla a gritos y felicidad. 

No fue la última, volvió a pinchar Journey y nos fuimos del Fòrum cantando don’t stop believin’ hold on to the feelin’ streetlights people don’t stop

Los restos del naufragio

¿He dicho ya que lo pasé genial? 

sábado, 30 de mayo de 2015

Primavera: viernes, todo aciertos

Tras dormir cuatro horas, porque soy una señora mayor insomne, escribir lo de ayer y comer, N. me convenció para ir a José González. Que era a las 17:30, y había que pillar entrada, lo que equivalía a salir de casa a las cuatro y olvidar la siesta. 
Metro lleno, guiris mayormente. Entrar en el recinto a las 16:40 y que las entradas ya estuvieran agotadas fue un epicfail como una casa. Sin siesta y sin Jose. ¡Si no había ni conciertos aún en la zona al aire libre! Paseo por la feria, saludos, ver desde arriba Disappears, dándole fuerte, encontrarse con un amigo al que hace meses que no ves, cruzarse con Laura otra vez, bajar a ver de qué iba lo de Fumaça Preta, no entenderlo, el mono de nubes del ¿guitarra?, menos, pero bien. 
Acercarse a Chinorri porque están los tortolets de SantFe y ver a Jota entre el público, y su cara de palo cuando las fans le piden fotos. 
Y por fin, el primer grupo señalado en el excel, The New Pornographers, desde la pérgola, Maravilloso sonido, maravillosas canciones y maravillosas voces. He usado tres veces el adjetivo maravilloso. Cuatro. Gran concierto, se hizo corto. 


 La montonera empezaba ahí, de hecho Patti Smith coincidía y me la perdí. De los New Pornographers a The Julie Ruin, cuatro canciones porque en media hora empezaba Damien Rice. Las chicas son guerreras y adorables. 


Para mordor. Empezó con Delicate, en versión poco delicada, el corazón en la boca desde el primer guitarrazo y el primer grito desgarrado. Increíble. Nunca lo había visto en directo (cuando llegó el año pasado al Calamar de El Prat después de la cena y se sentó al lado de Lou, y Lou y yo pensamos que qué guapo el guiri este que acaba de llegar que es amigo de una de las chicas y no lo reconocimos y nos fuimos, que había que trabajar, y nos contaron que más tarde se bañaron y después del baño les tocó una canción en la playa, no cuenta) y no sabía que salía a pelo, con la guitarra y los pedales y que hacía lo que hacía. I don’t want to change you y The Blower’s Daughter fueron puñalada a traición y casi lágrima. Precioso. Piel de gallina. Acabó, me recompuse el alma y me acordé de que me había perdido Belle&Sebastian y Perfume Genius, pero qué más da, de momento todo habían sido aciertos. 
Subir tranquilamente a The Church, a aprender de los mayores. Lo vimos delante centrados, detrás del rubio de metro noventa más guapo ever, hasta a Javi le gustaba. Bajábamos la media de edad y sumábamos puntos al modesto porcentaje de público local. Maestría. 

Vuelve a mordor, a Ride. Que empiezan con Leave them all behind y sé que me voy a pasar la hora y media sacudiendo la cabeza. Lo vemos de lejos, pero una ubicación muy buena, pues hace ligera cuesta y vemos el escenario y se oye de lujo. 


Cuando acaban, “nos vamos a casa” es cabeza de cartel entre los intersimbólicos. Me quedo con N. que quiere ver muy fuerte a Alt-J y me lleva al centro del mogollón y es horrible la de gente que hay, no nos podemos ni mover apenas. Diviso famoso: “tienes a David Selvas a la izquierda”, “¿no? - giro de cabeza - ¡sí!” y me tocó aguantar masa humana hasta que se fue con sus amigos a Jon Hopkins. Entonces sí, al lateral zona baños, donde estaba boyscout y sus chicas. Boyscout nos recibió con un “hombre, ¡los restos del naufragio! Pues sí. N. se iba después de Alt-J (muy bien, por cierto, pero como no lo había escuchado antes y no sé si lo volveré a escuchar, pues no voy a comentar más, que no me sale) pero yo estaba decidida a volver en metro. 
Y faltaba Ratatat. O dos jevis haciendo solos de guitarra techno y poniendo patas arriba el Ray-ban. Tremendo. Sorpresón. Muy grandes. 


A mi excel le faltaba un dj en la ray-ban pero aunque no hubiera faltado la apuesta era clara: Marc Piñol y madre mía que sesionaca. No paré de bailar sin ser yo nada de eso. De bailar techno o lo que sea, que me cuesta clasificar la música de maquinitas. Me cuesta pero detecté cuatro notas, no las obvias del Hey boy hey girl de los Chemical, que creo que no detectó nadie más. La falta de drogas o que soy tan mayor que la primera vez que los vi fue en la gira de presentación de ese disco. Sesionaca. Que pasaban de las cinco y el metro ya estaba abierto y no nos íbamos. 

Pero sí, al final nos fuimos. Pitchfork y Ray-ban a pleno rendimiento y no quiero pensar cómo puede estar eso hoy en Coco. 

viernes, 29 de mayo de 2015

Primavera: jueves de dispersión

Llegué a las seis, a Hiss Golden Messenger, al que quería ver porque instagram me hizo saber que su manager es el bajista de Sharon Van Etten. Folk, country, americana, qué sé yo, solo escuchamos tres canciones pero tocaban muy bien y sonaba de lujo. 
No como Twerps, que la primera mitad del concierto tuvieron un sonido que no se merecían. Llegamos antes de que empezaran para meternos en las primeras filas, y valió la pena. Lo del sonido quizá influyó en el concierto de menos a más, la última que tocaron, que no sé cuál es ni la recordaría ahora aunque escuchara. Calla, diez minutos de búsqueda y la encontré. Esta maravilla. Who are you. Que el bajista sea mono* y que tres filas delante hubiera cuatro ultramotivados que se las sabían todas y a cual más guapo pueden ser motivo del notable alto que le doy al concierto. 


Después, encuentro tuitero en la cumbre de la izquierda de la torre de sonido. Esperar a Viet Cong y verlos de lejos, y bueno, alguien me dijo que lo habían dado todo ayer en apolo pero no. El highlight es el flequillo teñido del batería que de lejos le hacía parecerse a Felipe. El de Mafalda. 
Hay intersimbólicos en Giant Sand y en Baxter Dury pero vamos tirando hacia mordor a Replacements y a ver qué pillamos de Benjamin Booker, que nos lo han recomendado. Bailar de lejos no es bailar, pero desde el centro de mordor, justo entre los dos escenarios, me atrapa lo que sea que está haciendo, un Jimmy Hendrix hipster, dice el Inquilino. Maldita sea, qué bueno es. Y guapo. Tendría que haberlo visto entero. Primer error de la tarde.
Intersimbólicos en Thurston Moore y en Ought, nosotros nos quedamos en Replacements, pero me entra el ansia, Mikal Cronin empieza en media hora y convenzo a N., cuesta poco, para que me acompañe. 
Llegamos tan pronto que apenas hay gente en el Ray-ban, así que tras pillar una cerveza, cuarta fila ven a mí. Por suerte nos pusimos a la izquierda de los cables, porque a la derecha, a tres cuerpos de nosotras, se montó tremendo pogo, con crowdsurfers, alguno cayó de cabeza. Yo me limité a ser la que daba saltos en el lado izquierdo, rodeada de gente parada y cuatro pijas inglesas que se contaban a gritos sus cosas. Qué ganas de darles un cabezazo. Weight y su “the time is right, I’m just getting older” y casi la lágrima, aunque fue la sonrisa, todo el rato, y el hacer honor a mi bio de tuiter, y gritar con ellos “sing for love in colder portions of my mind”. También cayó Apathy “I don’t want apathy, I don’t want empathy, I don’t want everything, I don’t want anything” y los silencios, y sigue saltando, Get along, Shout it out “Do I shout it out?”, sí, lo grité. Solo le puedo poner un pero, el sonido en la primera canción, que fue sucio y apagado, pero lo arreglaron y entre guitarrazos restallaban las melodías luminosas. ¿He dicho ya que fue el mejor concierto de la noche? **


De la mía al menos. Porque lo que siguió fue un cúmulo de errores. Salvo alguna cosa. El lugar de correr a ver lo que quedara de Antony and the Johnsons fuimos a Brand New, y bien, ¿eh? pero yo ¿qué pinto en un concierto jevi? Así que subimos, cruzándonos a boyscout, a ver lo que quedaba de Spiritualized, maravilloso, y de allí fuimos a The Black Keys, (perdón, estoy escuchando el pepinazo que es Say y madre mía, ya sigo) y bueno, fue el error de la noche, ir y quedarse. Igual me quedé porque a Los Punsetes no iba a ir y Chet Faker ya estaría terminando y ya por mis santos ovarios me quedo al lololololo de Lonely boy, pero vaya, flojeras. 
Cuando acabaron subimos a la civilización y hubo estampida. Momento de pánico hasta que localizo a boyscout y me uno a ellos y quería ver Jungle pero ellos James Blake y pensaba que me cortaría las venas pero la segunda mitad del concierto que vimos fue animada y me encantó. 

Solo quedaba esperar que abriera el metro y lo hicimos en Andy Weatherall, desde el FIB 2000 no bailaba una hora seguida de techno. O lo que fuera. Acabó y el metro seguía cerrado, así que a esperar en Richie Hawtin, que es demasiado para mi cuerpo. Pero ¡eh!

* Han cambiado de bajista, no es el del vídeo.
** Gracias a Margarita por arrastrarme a apolo hace tres años y gracias a N. por dejarse arrastrar ayer y acompañarme.