lunes, 12 de junio de 2017

El timo del chino de Malasaña

Suena el timbre. Ni puto caso un gracioso. Vuelve a sonar el timbre. Miro el reloj. Son las putas 7:30, estoy borracho. No pienso abrir. Aporrean la puerta. Me cago en la puta. Debe ser mi amiga (la inquilina de la casa) o alguien conocido. Me arrastro hasta la puerta en calzoncillos, como puedo. Abro la puerta. Hay un chino de mediana edad temblando. Me dice que es el de la tienda de abajo y que su mujer tiene no se que del corazón y que la tiene que llevar urgente al hospital. Que necesita 20 euros para el taxi. No reacciono, obedezco. Voy a por mi cartera. Dejo la puerta abierta. Saco 15 euros en billetes que es todo lo que tengo en billetes. Se los doy. Me dice "no tienes 20?". Me doy la vuelta y encuentro monedas por valor de 5 euros. Vuelvo y se las doy. Me dice "gracias ya te los devolveré" se da la vuelta y baja las escaleras.


Me voy a la cama. Le acabo de dar 20 euros a un chino de Madrid. Como ha llegado al ultimo piso de este edificio a pedírmelos será siempre una incognita.

lunes, 5 de junio de 2017

Mi (muy) personal PS17

No os voy a negar que este ha sido un PS difícil para mí. Ya sabéis porque. Me gusta escribir a partir de lo que siento a flor de piel, esa escritura automática que te viene de lo más profundo. Así que me gustaría resumir mi PS17 con todo aquello que me llevo dentro con un enorme gracias:

Gracias a Arcade Fire por toda esa fuerza y entusiasmo. Por ese concierto improvisado que disfruté en primera fila y que no olvidaré. estáis en lo cierto: Everything NOW.
Gracias Kevin Morby por ser tan genio aunque ni el horario ni mordor te hicieron justicia.
Gracias Mac DeMarco por tu finura en la música y tu descaro en el escenario. No cambies nunca tío.
Gracias Teenage Fanclub por devolvernos a esos años bonitos en que no había obligaciones y solo conciertos
Gracias Kate Tempest por tu garra y tu mala leche. Ole tu coño!
Gracias Angel Olsen, por tu voz y tu simpatía. Me has enamorado mas si cabe de lo que estaba.
Gracias a Preoccupations por tocar toda una canción solo con los monitores.
Gracias Nic Offer, faro de mi vida.
Gracias Coco por seguir mezclando tan bien todo.
Gracias Tere por ser como eres que tu eres. Así tan tu.
Gracias Andrea por estar ahí, por existir y por llevar paraguas cuando toca.
Gracias a LVL UP por espantar la lluvia con su fuerza y su juventud

Gracias amigas y amigos de siempre y gracias a los nuevos amigos y amigas del tuister. Os quiero!!


Thank you for been there, see you next year Primavera! 

Primavera Sound 2017, buen final

Hoy también hay crónica, la última. 
Después de cerrar el Fòrum el sábado, saliendo a las seis con el sol, quedaba la programación de hoy en el CCCB y, si el cuerpo aguantaba, la de Apolo. 
A las 17:00 tocaban LVL UP, uno de esos grupos que descubres al estudiar la programación y de los que te enamoras al instante. Habían tocado el sábado en el Pitchfork pero su set empezaba media hora antes de Arcade Fire, así que ni una canción vi allí. Había quedado a las 16:30 para ir en metro al centro, amenazaba lluvia pero aún no lo hacía al entrar, fue llegar a Catalunya y caer la del pulpo. Esperamos a que amainara y cuando ya llovía menos, a las cinco, al CCCB. La banda está sobre el escenario afinando, en las barras van de acá para allá, han cortado la luz para evitar desastres. Empiezan a y cuarto, pero no recortan el set, hacen sus cuarenta minutos, o casi, y me gustan tanto tanto y hay tan poca gente que acabo en primera fila sacudiendo cervicales maltrechas. Hacen indie de toda la vida, o de los 90, que es la mía, así que cómo no me van a gustar. Además, me emocioné al darme cuenta de que ya me sabía casi todas las canciones del último álbum, Return to love. Tocaron The closing door, Hidden driver, Blur, Spirit Was (mi favorita), quizá I, y del anterior, Annie’s a bitch. No he visto el setlist (y eso que se lo he pedido por Twitter), así que el hecho de que pueda decir cinco canciones de memoria, después de cuatro días de festival, es significativo. Probablemente ni habían nacido cuando las bandas a las que recuerdan sacaban discos, pero si en otros grupos el sonido revival me resulta impostado y poco creíble, en ellos suena fresco. Otra cosa que me gusta es lo normales y humildes que parecen, sin histrionismos. No me sorprendería si en un par de años vuelven y los programan en un escenario más grande y sin tan nefasta coincidencia. Ah, el batería, verle tocar y gesticular es lo más. 


Cuando terminaron fuimos al otro patio a escuchar Me and the Plant, que eran los que vimos acabar el sábado en el escenario Pro. Confirmo que son buenos, aunque no exactamente un grupo que pueda ser mi favorito. Había unos detrás diciendo que “los de antes no sabían cantar” y se me escapó un “no tenéis ni idea” que igual oyeron. 

A las siete, la otra culpable de que yo hubiera movido el culo. Julie Doiron. La había visto en 2013, también una tarde de domingo, en BARTS esa vez. Ayer hizo un concierto con un montón de canciones en castellano, del EP que ha sacado hace nada, Julie Doiron canta en español, Vol. 2. Lo de volumen 2 lo veo ahora, ayer al comprarlo no me fijé. ¿Y el Vol. 1? Cómo no iba a comprarlo si el concierto fue precioso, en el teatro del CCCB, a oscuras, con el público en silencio, y tocó de ese disco pero también de otros, claro, y me tuvo en vilo los cuarenta minutos que duró, y En esta oscuridad hizo asomar una lágrima gorda, qué mala es la resaca. Le compré el disco y me lo firmó, habló con todos los que nos acercamos a hacernos con algo, encantadora, y le tenía que haber pedido el setlist, los tenía justo detrás, pero mira, no lo hice. 


Salimos de allí e Ian Svenonius ya estaba agitando la plaza Joan Corominas. No tenía intención de ver The Make Up y acabé viendo sus dos pases. No son lo mío pero hay alguna canción de esas que has oído antes y va sobrado de actitud y carisma (y justformen, dejadme hacer una bromita frívola) así que bien.

Aunque en realidad estábamos esperando a !!! para verles dos veces en menos de 24 horas, y esta vez desde segunda o tercera fila. Es probable que calcaran el setlist. Preguntaron quién les había visto en el Fòrum y se levantaron pocos brazos, y a los que los levantamos nos daba un poco igual. La cuestión es moverse. Total, hace lustros que no tocan Me and Giuliani ni Heart of hearts, pasando de hits, sí señor. Los van renovando, que tampoco me parece una mala estrategia. Ahora toca corear Freedom! o All U Writers? pues ea, coreemos. Nic sigue en forma, el jodío, y ¿se repite en sus coreografías? Sí, y qué. Me encanta el duo que forma con Lea Lea (y no sabéis lo que me ha costado encontrar el nombre de esta artistaza, al final lo he conseguido con una mongopregunta en google, pero digo yo que la podrían nombrar en algún artículo o en la wiki, ¿no? Pues no.). Bueno, Nic bajó, se recorrió la plaza, abrazó a los dos que tenía delante mío, y menos mal que a mí no, que iba muy sudado, y nos hizo bailar una hora más. 



Ahí sí que ya, fin. Thank you for coming, see you next year. 

domingo, 4 de junio de 2017

Y si nos vamos

Y si nos vamos será en silencio
Y si nos quedamos nos inundara el ruido
Todo se entrelaza
Tus pelos y mis labios
Te encuentro en cada disco
Eramos un saco de promesas

Eramos la bruma  

Abril, 2017

Primavera Sound 2017, ¡el mejor grupo del mundo!

El cansancio empieza a dejar huella, me hubiera gustado llegar al Fòrum para Surfin’Bichos y pillar la pulsera para Thurston Moore, pero no pudo ser. Ya que estoy, levanto mi queja contra el Hidden Stage. Programar ahí grupos que suelen añadirse al cartel a última hora es una mierda. Programar ahí, a secas. Porque sólo caben unas 700 personas, leí por ahí, y si no estás en el Fòrum cuando abren puertas, te quedas sin la entrada. Y The Radio Dept y Thurston Moore los pones en el Ray-Ban o el Primavera y haces felices a un buen puñado de personas. Por no hablar de un Jeck Lekman en el Adidas, por ejemplo. Bueno, ya lo he dicho, sigamos. 

Me asomo dos canciones a Junun, banda multitudinaria de Rajasthan, Anna dice que parecen las fiestas del Raval, y quizá, pero oye, estaban liando un fiestón.
Nos vamos a Pond, con cantante que bruteja, acusable de Mac de Marco wannabe, y la banda Tameimpalea, pero bueno, sí, tocan bien y le echan ganas, a mí no me dice gran cosa pero tienen sus fans. La cuestión es hacer tiempo hasta Angel Olsen, la primera apuntada como imprescindible. Imprescindible pero sacrificada. Justo cuando ya estábamos colocados en el Ray-Ban y ella salió me llegó un mensaje de Lou diciendo “acabo de hablar con Norman que nos ha saludado a los tres que estamos aquí”. ¿Que ya estás guardando sitio? Pues voy. Mola que haya alguien más fan que tú que te arrastre. Subo corriendo y allí está Lou, con una pareja de Singapur, cuarto primavera que vienen, la chica se llama Carol, el chico no me acuerdo, muy majos. Hay más gente y más va viniendo a coger posiciones. Ana Peppis también está allí, a la izquierda, Miguel Atienza me saluda más tarde de un poco más atrás. Creo que el 90% de mi TL vio el concierto y me vio por la tele. Porque claro, si estás en primera fila, te graban. Señoras que salen en las pantallas. 


Señoras que coleccionan setlists. 


Más corto que el de Zaragoza, claro, pero genial. Ay por favor, ¿se puede ser más majo que ellos? Norman mirando al público, viendo nuestras caras de éxtasis y riendo, feliz, y tú sintiendo que está sonriendo contigo. Musicalmente, impecables, en forma, esas armonías vocales contrastadas con “guitarreo celestial” como dijo Lou. Sabéis, yo recuerdo perfectamente cuál fue la primera canción de Teenage que oí, y cuando. No lo puedo decir de muchos grupos, va como va. Fue The Concept, a finales de 1992, es la primera de tres canciones suyas que había en una cinta que un novio grabó a una amiga. Esa cinta. Bueno, da igual. El concierto del sábado para mí. Quizá del festival. ¡El mejor grupo del mundo! 


Luego a hacer tiempo hasta Arcade Fire, porque lo del jueves fue tan bueno que quiero más. Vamos a Hamilton Leithauser, muy bien aunque le vemos de lejos. De camino a mordor, lo último de Me & the Plant en el Night Pro, sonaba muy bien. En mordor ya nos tenemos que conformar con estar más cerca de la torre de sonido que del lado mar. Se ha levantado viento y han tenido que bajar las pantallas, que pueden subir un poco la segunda parte del concierto. Concierto conciertazo. El setlist es una versión extendida del del jueves, en el que caben canciones más intimistas, o tranquilas, como Neon Bible y The Suburbs. No veo nada pero a mi alrededor la gente está callada, por el concierto, a la hora (tocaron una hora y cuarenta minutos) algunos empiezan a desfilar y queda un hueco cómodo, así que disfruto otra vez. Grandes. 

Subimos al Primavera, Japandroids, muy bien, guitarra y batería, una fórmula que se repite desde The White Stripes (y seguro que antes) con distintos resultados. Ellos son rockeros, y meten un ruido considerable que me viene muy bien para desperazarme, que hay que llegar a Coco. 

Bajamos a Preocupations, bien, si hubiera hecho los deberes lo hubiera disfrutado más, pero sólo me dio para saber que quería verles, no para tener alguna favorita. 

Llega la recta final. Para !!! el Ray-Ban está petadísimo porque el unexpected de hoy eran las Haim y han tocado allí y acaban 10 minutos antes de que tengan que salir Nic y los suyos. Concierto cortito pero la bomba. Nosotros pasamos de la primera fila del Vida a la última ayer, pero se trata de bailar y además, musicalmente me gustó más. No sé si eran temas nuevos o tratamiento musical distinto de canciones antiguas, suena más melódico, pero con la base rítmica intacta, es imposible no bailar. 

Y por fin, DJ Coco, sesión corta, una hora. Nirvana, Robyn, Technotronic, Modjo, Rythm of the night (el año que viene por Ritmo de la noche, no te cortes) todo pasado por la batidora de las remezclas. Bien porque hace bailar, pero sigo prefiriendo un Common People, un Suspicious Mind. Cierra con Journey, que ya es habitual, y bueno, Don’t stop believin’, Oh, the movie never ends, it goes on and on, and on, and on. Se hace de día, hemos pasado la itv un año más, y decimos lo de thank you for coming, see you next year, aunque me veréis antes que eso, que LVL UP están en el CCCB a las cinco, ¡ciao! 


sábado, 3 de junio de 2017

Primavera Sound 2017, el día flojo

Cada año hay un día en que la gente se queja de “hoy es el jueves/viernes/sábado más flojo de los últimos primaveras". Invariablemente. Cada uno tiene sus favoritos y un día en que le da más igual todo. Yo tenía un buen puñado de verdes apelotonados entre las cinco de la tarde y las doce de la noche pero vi bien y en condiciones tres conciertos. Llega al Fòrum a las cinco menos cuarto de la tarde y vete a las cinco de la madrugada en el primer metro para ver tres conciertos. Exagero, claro. Vi ratos de una docena de grupos. Y algunos, aunque bailar de lejos no es bailar, y demasiados güiscolas no ayudan, dejaron huella. Vamos a por la cronología. 
Entrar antes de las cinco por intentar pillar pase para el Hidden a Radio Dept. No conseguirlo. Coger el pase para Lawrence Arabia. Entramos con el concierto empezado pero qué bonito. Pop atemporal brillante y Eloy Gúdar-Neleonard-Hiberanles a los teclados, Laura Doble Pletina al bajo, Christian Pallejá Fred i Son y más a la ¿trompeta? ¿era una trompeta, no?, mola. 


De ahí a buscar un helado, costó un rato encontrar la caravana. 
Vaadat Charigim. Estábamos al lado de la torre leyendo el nombre como podíamos y unos que estaban dentro de las vallas nos dicen cómo pronunciarlo, y que está mal escrito, que la C debería ser una K, porque la grafía kh se pronuncia como nuestra jota, que siempre se lo escriben mal. Los vemos en las primeras filas, hay poca gente aún y a mí me gustan mucho. Shoegaze de siempre pero efectivo. Ruido gordo y cabeceos. La familia tuiter crece y me regalan el The Stone Roses. Milagrosamente el disco llega entero a casa. 


El unexpected de hoy es Mogwai y van a tocar en la playa (aka escenario Bacardí live) a las ocho. Primero quiero ir pero luego decido que no, o no decido, me dejo arrastrar de aquí para allá. Lo que acontece a continuación y hasta Arab Strap es: Mitski, muy bien, merecía más atención de la que le di, Witney, los vi casi enteros y su música para una fiesta en una piscina me encanta, pero los tuvimos de fondo, salió Mac de Marco a tocar con ellos, a mí plim, The Growlers, desde la grada para el populacho que tiene mejor vista que la grada VIP, us foteu. 

Los Growlers esos como quien oye llover, son unos Arctic Strokes wanabees que igual lo petan en unos años y me como estas palabras pero bah, irnos de allí, Cafeína a The Descendents, Javi, Eli y yo, a William Tyler, en el Pitchfork, escenario que más pisé ayer, de lejos, muy bien, luego nos asomamos a Fufanu, que mejor en directo que lo que había escuchado, y de repente estábamos rodeados de pijos, siempre hay algún grupo en el primavera, se intentan disfrazar de hipsters pero un polito con caballito por aquí, un jerseycito que acaba anudado al cuello por allá les delata, y bueno, Fufano bien, ya lo he dicho pero nos fuimos a pillar sitio para Arab Strap, qué grandes, es todo lo que tengo que decir. 


De ahí voy a The Make Up, aunque no pensaba ir y quizá tendría que haber ido a The XX, y luego a Run the Jewels, ya he dicho que ahora soy rapera, sólo estuvimos un rato pero me encantó y no sé por qué nos fuimos, pero mira, así vimos los últimos cinco minutos de Sleaford Mods y qué ganas de verles el domingo en Apolo, si llego. Un rato de Front 242, innecesario, vuelta al Pitchfork, Operators, mola cuando has marcado un grupo pero no recuerdas por qué y te sorprenden. Bailongos y muy disfrutables. Luego Wand, que sí pero no, seguimos dando vueltas como veletas, vamos a Flying Lotus, volvemos a Wand, y Priests nos amenizan la espera hasta que abre el metro. Fin. 

viernes, 2 de junio de 2017

Primavera Sound 2017, f*** unexpected

El jueves esto ya va en serio. Entras tras sortear una cola gigantesca  para la pulsera, simulacro de cacheo de la bolsa, acceso con lectura de tarjeta y dentro. Hace sol, hay brisa, ves el mar al fondo, cruzas la feria, pides la primera cerveza, esa primera cerveza. Esperamos a alguien y pasa un inglés que nos dice a Rayuelo y a mí “nice shirts”, ya está, parecemos la típica pareja que van conjuntados, así cómo voy a ligar. 
Es pronto pero no tanto como para llegar justos a Kevin Morby, el primer verde en mi ruta, ruta que se fue al garete con el unexpected, pero no adelantemos acontecimientos. 
Kevin Morby tocó en noviembre en Apolo, lo había anotado en la agenda y todo, pero la vida no me dejó ir. Rayuelo sí fue, dice que eran cuatro gatos y que conciertazo. Ayer la solana implacable me nublaba el entendimiento, pero fue un gran concierto. Según setlist.fm empezó con City music, creo que sí. Crybaby, 1234, saltarina, me encanta. No recuerdo que tocara Come to me now, probablemente mi favorita. Llevaba una banda escueta, una guitarrista buenísima, un bajista guapo, y batería, claro. 
Fue en mordor, y ya que estaba y enfrente empezaban Triángulo de Amor Bizarro, pues allí me quedé, a que me pasara por encima su apisonadora. Hace tiempo que no escucho sus discos, mal, pero me tocan El fantasma de la transición y todos quie-quieren que se acabe de una vez, como si fuese la primera vez que quiero ser como un pez, sin ojos ni nada que hacer, sólo respirar para no perder lo único que no quiero perder por lo menos hasta después y empiezo a calentar gemelos y cervicales con cuatro saltitos resultones y sacudidas de melena. Y si cierran o casi con De la monarquía a la criptocracia, feliz. 


Nos íbamos hacia la comarca, yo quería ver a Julia Jacklin cuando llega un mensaje de que Arcade Fire tocarán en la hierba. ¿Qué hierba? Repaso rápido a las redes y lo primero que veo es un tuit de Discos de Kirlian avisando a Simbenia de que el unexpected, ese interrogante palpitante que llevaba semanas en la web del primavera, eran Arcade Fire. Arrastro al grupo. Hasta el Inquilino se deja arrastrar. Pues sí, en una de las rampas de cesped de detrás del escenario primavera han montado un pequeño escenario, han vallado el acceso, hay unos seguratas contando la gente que dejan entrar, y sí, estamos dentro, y estamos cerca. Rayuelo y Peppis, que es a quien le llegó el chivatazo antes de verlo en redes, están en primera fila. También nos llega el setlist, y antes de que empiece sé que va a ser la bomba y que pondrá mis gemelos a prueba. Bueno, fue el concierto de ayer. Creo que sólo hubo tres canciones en las que no diera brincos, me quedé sin voz, sin resuello, sin desodorante. Sonaron de maravilla, tocaron con ganas, están en forma y pude dejar atrás el recuerdo del nefasto sonido de razzmatazz el año pasado. Es que a ver: Everything now, Haiti, Here comes the nightime, No cars go (¡esta canción es el himno intersimbólico!), Ready to start, Sprawl 2, Reflektor, Afterlife, We exist, Creature comfort, Power Out (a nuestro alrededor hubo gente indiferente, ¡por dios!, que es Power Out!) y Rebellion (creo que la voz me la dejé ahí, come on hide your lovers underneath the covers, lies, lies!). 



¿Y ahora qué? Broken Social Scene ya habían tocado. Shit. Estábamos sedientos y la Baronesa y yo escogimos el peor rincón de barra, perdimos diez o quince minutos, perdimos a la gente, Rayuelo nos encontró, nos fuimos a Bon Iver, el Barón vino a hacer de novio molón, y Bon Iver sonaba de lujo y eso que estábamos bien lejos, pero yo ese concierto lo vi en Eaux Claires y lo veré en Copenhague en verano, así que nos fuimos para arriba a la tercera canción. A coger sitio para Kate Tempest. Que sin subtítulos nos perdimos la mitad, pero qué genia. Te hipnotiza con su fraseo y aunque no lo entiendas todo no puedes dejar de fijar la vista en ella, y entonces la banda entra con su musiquita y sus cosas y no puedes hacer nada, ríndete. 


De ahí a Death Grips, que ahora soy rapera, y madre mía la que tienen liada en las primeras filas. Es medianoche y estoy cansada, pero no hay dolor. No los vemos acabar, bajamos a The Black Angels, que yo no los tenía marcados, pero es que mi ruta ya daba igual. Había hypecito con ellos y me dejé llevar. Bien pero no, bajamos a The Damned, vemos una o dos canciones de lejos, subimos a King Lizzard pero tampoco, los barones se fueron, todos se fueron si no se habían ido ya salvo Rayuelo y yo. Yo quería ver a Pinegrooe que eran los últimos, había que hacer tiempo. Me encontré con una amiga, decidimos ir a la playa, tocaba Fatima Yamaha, y como somos tan catetos que esperábamos que fuera una mujer y era un pavo, nos fuimos a ver la carpa de juncos y de ahí otra vez para arriba, a Tycho previo descanso en la grada senior (Inquilino dixit). Tycho bien pero tampoco, unos micros y unas letras hubieran mejorado las canciones. Así que abajo, a ver de lejos a Skinny Puppy, y por fin Pinegrove. Hubieran estado mejor a las siete o las ocho en el escenario primavera, digo, pero me encantaron. Me aguanté el dolor de rodilla, la vejez es lo que tiene, me balanceé, coreé tímidamente algún estribillo, aplaudí convencida cuando terminaron y para casa. 

jueves, 1 de junio de 2017

Primavera Sound 2017, calentando motores


El Primavera Sound 2017 arrancó el lunes pero ni pulsera ni conciertos, asuntos míos. 
El martes sí, salir del trabajo y enfilar el camino del Fòrum, para ahorrarme colas inexistentes el miércoles (al menos cuando pasé yo, sobre las 18:30), pero sobre todo por ganas de oler el delicioso aroma de la depuradora y oír guiris. El proceso de “empulserado” duró minuto y medio, y bajando la rampa me crucé con dos italianos que al ver el cartel móvil sobre las vallas de acceso exclamaron “che bello!”. No pude evitar una sonrisa. 
A Apolo llegué tarde, poco antes de las nueve, me quedé sin las monedas para las “Backstage parties” que repartían a primera hora, el que la tenga que cuente qué es, a tiempo de entrar antes de un probable “aforo completo”. 
Quería ver a las Let’s Eat Grandma, unos de mis descubrimientos del exhaustivo estudio de grupos que he hecho este año. La sala estaba casi rebosante, así que Cafeína y yo nos quedamos detrás, y al cabo de nada ya no las veíamos y hacía demasiado calor y ellas son muy marcianas. Mientras pude vi dos duendecillos de melena larga y rizada que sacudían al unísono, dando saltos por el escenario, tocando xilofón, flauta dulce, ¿qué más? Hipnóticas, pena que me pillaran en frío. 
Pero los que habían llenado la sala eran los Cigarettes after sex. Vale, que sí, que las salas se llenan solas por los guiris, que como dice el Inquilino, son como gremlins y se multiplican tras su primer baño en la Barceloneta. Bastante hype con este grupo. Me encantaron cuando los oí la primera vez, hace dos meses, yo siempre tarde, ya sabéis. Pero el martes por la mañana me los volví a poner y ay, no me gustaron tanto. Había que salir de dudas. Las tres primeras canciones beachhouseaban demasiado, estaba bien pero casi me voy una canción después de Cafeína. No sé si fue precisamente la cuarta canción o fue otra cosa, pero decidí que me quedaba y me sumergí en la música y bien, bastante bien. Tienen un sonido propio, envolvente, aunque quizá es mejor para escuchar en casa. Bien, anyway. Notable alto para la jornada de calentamiento. 


El miércoles me había pedido la tarde libre pero me lo tomé con calma. Hubiera estado muy bien ver a Anímic pero implicaba salir de casa muy pronto, así que llegué a medio concierto de 7 notas 7 colores y gracias. Poca gente, menos que otros años al principio, la misma o más a partir de las nueve.
Los raperos bien. Con skaters haciendo piruetas por el escenario, resultón. 
A las siete tocaba Gordi, que aunque no lo dirías por el nombre es australiana, y tenía ganas de verla, buena voz, buenas melodías, boniverianas, pero había mini-reunión tuitera así que la escuchamos de fondo, desde el fondo (para no molestar con nuestras tonterías). Está bien verse el miércoles, así ya te cuentas todo y los otros días puedes estar a lo que hay que estar. O no. 
Local Natives eran los siguientes, y hace dos o tres años les vi también en el primavera y los clasifiqué de discípulos de The National, oscuritos, pero ahora son discípulos de Vampire Weekend y como decía WatashiwaCris, suenan a demasiadas cosas. Muy bien, pero a demasiadas cosas, y seguíamos lejos de charleta, así que poco puedo contar. 
El cabeza de cartel era St. Etienne y los hemos visto tantas veces que si quieres estar a las doce en Apolo para ver a Retirada! en primera fila, pues los sacrificas. Seguíamos lejos, y son muy buenos, pero cuando el ansia aprieta y te ofrecen ir en coche, pues te vas. 
Tres íbamos en el coche, cada uno con su ansia. Uno por Kate Tempest, otro por The Wedding Present  y yo por los mencionados Retirada!. A las 23:30 había cola de guiris pero iban todos a Kate, y como llegamos prontísimo pude ponerme en segunda fila tras los fans de Wedding Present. 


A Retirada hay que quererles, tienen letras que me llegan al corazón (aunque solo quieran cantar “Un lloc per créixer” ante auditorios íntimos (Micro-clima Sound, te odio, yo quiero cantar a gritos “al cotxe hi sona Long singing dels Fridge”), los rifs de guitarra, los loops, los redobles, los pedales, los bucles. Ballenas al sol, Fugaç?, Aire, Montjuïc, Fresnos, Futur incert?, Planetas y gritar “un sol que crema i et cremarà” con los brazos en alto, y Animales y la locura dando saltos. 


The Wedding Present hicieron un concierto corto, tocaron muchas del EP que han sacado, me dijo el Barón. Yo no lo sé porque sólo tengo un disco suyo, el Take Fountain, que veo que se lo sacó Houston Party cuando aún no se les había caído el Records, que lo escuché mucho en su día pero ahora sería incapaz de decir si tocaron alguna canción. Qué más da, son tan buenos que sin conocer ni una canción me encantó. Guitarras arrolladoras, una apisonadora, pude sacudir la cabeza todo lo que quise y más, yo feliz. Como el Barón se había encontrado a sus amigos de las colas de Morrissey nos quedamos a tomar la última, y en esas estábamos, en una 2 vacía, cuando salió David Gedge del backstage y se hizo una foto con una pareja y los de Morrissey, que también son superfans de TWP dijeron que venga, hagámosnos una foto, y sí, nos la hicimos, el pobre David con cara de circunstancias pero sonriendo cuando tocaba, diciendo con resignación “that’s my life now”. 


El que se había hecho la foto antes me dice no sé qué, que eran escoceses y muy fans de “the Wedding song” y jope, que yo tengo buen inglés pero no le entendía nada, hasta que me dice que si había visto el primer grupo, o quizá que me había visto dando saltos, a saber, pero que le habían flipado y que el montaba conciertos en Glasgow y los quería llevar. Le pregunté si ellos lo sabían. Sí, sí. Ok. Porque sino, se lo podría decir yo. Total, que nos vamos para arriba a acabarnos la cerveza y saliendo me para el Cuervo para saludar, dos besos, me pregunta qué tal. ¿Qué tal? Muy bien, como siempre, aunque quizá en el primavera club sonó mejor. Me da la razón, entra Albert, también me da dos besos. Les digo que hay un pavo dentro que los quiere llevar a Glasgow, sí, sí, me dice el Cuervo, hemos hablado con él, a ver si hay suerte, dice él, asiento yo. 
Salgo en la foto con Gedge, pero lo que más ilusión me hizo fue saludar a Retirada!, llámame groupie. 

viernes, 26 de mayo de 2017

domingo, 19 de marzo de 2017

Nada de que hablar

Y cuando no quede nada de que hablar
Miraremos el móvil y nos reiremos con las bromas de otros
Y yo te dire que me hagas caso
Y tu me dirás que un momento

Y cuando no quede de que hablar
Iremos a la cama a destiempo
Y yo te esperaré bajo las sabanas
Y tu te estarás haciendo no se qué en el lavabo
Y no llegarás nunca y me encontrarás dormido

Y cuando no quede de que hablar
Me levantaré antes que tú
Y sin molestar me ducharé, me afeitaré, me vestiré
Y te daré un beso antes de salir

Y cuando no quede de que hablar
No quedará nada que cuidar
Nada que amar ni una razón para follar


Porque al final, siempre al final, no queda nada de que hablar. 

jueves, 23 de febrero de 2017

Teenage Fanclub

¡Son el mejor grupo del mundo! 

Esta crónica empieza el día de octubre que vi, en el instagram de Sergio Vinadé, una foto de las entradas de papel, a la antigua, del concierto de Teenage Fanclub en Zaragoza. 
Acababan de anunciar gira, y ya que no venían a Barcelona, supusimos, acertadamente, que estarían en el cartel del primavera, tocaba desplazarse para verles en sala. Zaragoza, Bilbao o Madrid. Madrid se postulaba como primera opción porque sí, pero la Riviera, uff. Bilbao siempre mola, podía ser excusa para finde allí, pero a Zaragoza podíamos ir en tren en un plis, y esas entradas… Pero, ¿cómo conseguirlas? Había un par de opciones, y tiré por la calle de en medio: tuit a Sergio Vinadé preguntándole cómo comprarlas. Me respondió al día siguiente, escríbeme aquí (una dirección de email) y te las enviamos. ¿En serio? ¿Se puede ser más majo? ¡Ay, qué nervios! 
Cuatro emails más tarde la transferencia estaba hecha y él me aseguraba que las entradas salían el lunes. Tal cual, sin esperar confirmación del banco, ni nada, el miércoles de la semana siguiente las tenía en el buzón. Tan bonitas. Números 0009 y 0010. 


¿La compañera de odisea? L., formerly known as Baronesa, fan irredenta de los Teenage, más que yo, probablemente. 

Meses después, el día llegó. Ayer. Tren a media tarde. Paseo por el Pilar, asomarse a ver el Ebro, entrar en un restaurante con barra de tapas y comerse unos croquetones de morirse y un canelón de gallina trufada que cómo ha cambiado el cuento desde el bocata guarro frente a Zeleste. 
El hotel estaba convenientemente situado a 3 minutos escasos de la Sala Oasis, llegamos con Beach Beach empezados, pero no mucho, y la sala casi vacía. Tan vacía que en cuanto acabaron Beach Beach en dos movimientos nos habíamos situado en una casi primera fila centrada derecha de ensueño. Con un señor al lado que es el contable de tu tía, con su mujer funcionaria de la Chunta, que inexplicablemente estaban en el mejor lugar de la sala para mirar extrañados, hacer fotos y grabar vídeos, no moverse nada y desaparecer en los bises. El discreto misterio de las ciudades de provincias. 

Salieron con diez minutos de retraso, mientras su crew terminaba de afinar pedales y colocar guitarras y setlists. Avisté la primera canción, Start again. De no haber sabido que estaban empezando muchos conciertos de esta gira con ella, no hubiera puesto la mano en el fuego, pero así cualquiera. La segunda era de una sola palabra, ¿sería Radio



Poco duró la intriga, la primera fue Start again, y “even though it's complicated, we've got time to start again, I don't know if you can hear me”. La sonrisa de Norman Blake al ver las nuestras, impagable. Entonces el punteo de guitarra que precede la explosión y creo que le clavé las uñas en el hombro a L., la emoción, “Did you know when I was young, I’d paint my face with the latest craze… love to hear your song, on the radio”. ¿Sabéis porque esta canción es una de mis preferidas? Porque al poco de volver de Madrid acabamos una noche de Mond en casa de Boyscout, que entonces era Mikrobio, y a las seis y pico de la mañana él o Juan la pusieron en el equipo de música y yo empecé a dar saltos de alegría porque me flipa la canción pero sobre todo por descubrir que ese grupo que tanto me gustaba también gustaba a mis nuevos amigos. Había conocido a TFC en 1993 y era 2002, y en todo ese tiempo sólo había conocido a una persona que le gustaran, la que me los descubrió. Batallitas. Ya paro. 



Hold on, presentan disco y hay que tocar las nuevas, y por qué no, algunas son maravillosas. 
No voy a contar qué pasó canción por canción, tranquilos, no me da la memoria para tanto. Recuerdo explosiones de júbilo entre el público en I don’t want control of you; karaokes en Verisimilitude o Ain’t that enough, cualquiera de Grand Prix o Songs from Northern Britain, de hecho; mis saltos batusi en About you, que a mi edad aún sea capaz de sacar una cabeza por encima de la gente en un salto en el sitio tiene mérito; “medios tiempos” maravillosos, como Dumb dumb dumb, o It’s all in my mind; I’m in love, el regreso pletórico; la sonrisa de Norman Blake, constante. 

Fui haciendo el setlist a mi manera, así que sabía que llevaban 19 canciones cuando se fueron, para volver con 3 bises como tres soles. I was beatiful, Star sign y Everything flows. De Star Sign había compartido vídeo en twitter hacía tres días, lucían pelazo, y Everything flows confieso que no la ubicaba. Conocerla sí, pero hasta que hoy he visto que es un EP del 94, no la tenía en órbita. Ahora necesito ese EP, claro. 
Volvería a verlos hoy en Madrid y mañana en Bilbao, me tendré que conformar con mordor en el primavera. 

El setlist, conseguido por L. Las fotos del concierto también son suyas, que su móvil es mejor :) 

Mi cuenta de las canciones por disco, la dejo ya que la he hecho. 
Bandwagonesque (1991): 2
Thirteen (1993): 1
Everything flows (1994): 1
Grand Prix (1995): 4
Songs (1997): 4
Howdy! (2000): 3
Man-made (2005): 1
Shadows (2010): 0
Here (2016): 6