martes, 4 de mayo de 2010

SOS 4.8 - Segunda entrega: sábado

Para empezar bien nos dimos un homenaje en la comida, en un sitio estupendo, La Pequeña, lo recomiendo, donde vimos caer la tromba de agua y granizo entre risas, pistos, zarangollo, huevos de Miguel, carajillos de baileys (dos carajillos = media botella) y chupitos de orujo.

Llegamos puntuales a Nada Surf, que puntuales salieron a probar sonido. Al final, cuarto de hora de retraso, mientras máquinas-escoba aspiraban restos de charcos de agua por los rincones. Concierto de menos a más clásico, al final consiguieron que en las últimas cuatro canciones todos cantáramos y bailáramos, y que yo pensara que no estaba todo perdido con el público.

Nos acercamos a WAS, indiscutible grupo peor programado del festival, que a pesar de eso también se ganó al público. Dejà vu de la semana pasada en L'Hospitalet.

Después, el clásico marear la perdiz: de Mystery Jets a L.A, lo vemos casi entero y a mí me suena cada canción a un grupo de los 90, luego a Magic Numbers, que por empezar con más de 50 minutos de retraso solo vemos una canción, y es una pena, pero apetece Dorian (dejà vu del jueves en la plaza odisea, etc., excepto en el sonido: ¡empezaron bien!). El escenario pequeño otra vez pequeño, pero ahí estamos, dando saltos y haciendo karaoke como si nos fuera la vida en ello. El tercer disco tiene hits indiscutibles, y “Cualquier otra parte” y “Te echamos de menos” revolucionan cualquier gallinero.

Nos quedamos ya para Love of Lesbian, yo particularmente ansiosa, pues aun no les he visto en directo con 1999. Empiezan con "Allí donde solíamos gritar" y poco después "Las malas lenguas" y yo ya me podría haber ido feliz, aunque el sonido al principio fue pésimo. Cerraron con "John Boy" y cuando algunos impacientes ya se iban, salieron disfrazados a tocar "El amante guisante" (o igual no era esa, pero salieron embutidos en un traje verde). Quiero más.

En el escenario grande Madness, que tenían mucho fan de su quinta, aun estaba tocando "House in de middle of the street" y "It must be love", no quiero ni saber con cuánto retraso empezaron.
Me basta con saber que Orbital empezaron hora y media más tarde, y ya era demasiado tarde. Aguanté una canción, me enfadé al ver cómo todo el mundo se levantaba a bailar, y todo el mundo es todo el mundo, como no habían sido capaces de hacer en otros conciertos, y nos fuimos. En el escenario pequeño no parecía que Chris Cunningham estuviera haciendo nada, quizás ya había terminado, y en el SOS Club, más techno, qué pesados.

Cuentan que Fat Boy Slim terminó casi a las siete de la mañana y que estuvo muy bien. No lo dudo, a mí me habría gustado verle, aunque solo fuera por la espasmódica “Rockafeller Skank”. Me vi incapaz de aguantar un par de horas más lamentando la inexistencia de una “carpa-pop”.

6 comentarios:

Anna Blume dijo...

Menos mal de la cocina de huerta murciana, que alivia las penas pop!;-P

Força Barça!!!!! dijo...

El cantante de Nada Surf habla español con acento francés...qué curioso!!!

margarita la saxofonista dijo...

Lo que explicas no suena mal pero en cambio no pareces convencida, que fue lo que falló? la actitud del público? o tal vez es que cada vez nos volvemos más exigentes?

Gwen Stacy dijo...

Supongo que una mezcla de todo: nos volvemos exigentes y a la vez tenemos (tengo) altas expectativas, y el público falló, claramente. En lo estrictamente musical, buenos conciertos, sí, pero ninguno espectacular.
Lo pasé bien, y estar un par de días por ahí con amigos es impagable, pero esperaba más.

E. dijo...

A mi el mejor momento fue estar en aquel rinconcillo que parecía la sala de estar de nuestra casa, riendonos y conversando gratamente¡¡...mientras caía aquel granizo¡¡ y ese camarero que no se le entendía ....

:)

Alfonso dijo...

Chris Cunningham fue todo un espectáculo, sorprendente, no comprendí a la gente que intentaba bailarlo. Madness, pues me parecieron fuera de lugar.
FatBoy Slim... lo de siempre, muy espectacular como juego de luces y sonido pero carente de contenido.

Lo que hubiese pagado por escuchar la conversación de Alex Kapranos y Fernando Arraba (borracho, of course)l después de su conferencia (le pusieron un traductor simultaneo)...
Lo que no entiendo es la pérdida de la temática del festival, está claro que sólo quisieron "ecología de fachada", nadie sabía la temática, ningún grupo hizo referencia al mismo. No vi papeleras de reciclaje, ni suficientes anuncios de concienciación, ni dijeron dónde , cómo y cuando se plantarían los árboles prometidos.
Temática neo-ecologeta para hacerlo más "cool", sin más.
Respecto a lo de "no entender al camarero", me pasó exáctamente lo mismo cuando llegué, sobre todo la gente de la periferia necesitan ser traducidos, al final te acostumbras...
Destaco el civismo de los asistentes, que no es fácil de encontrar en festivales tan multitudinarios.