lunes, 30 de noviembre de 2009

El primer post sobre GH

Sí, alguna vez debía ser la primera. Me mola desde sus inicios GH. Aunque hace años que estaba en franca deriva y solo se sotenía por la Milà. Este año se ha focalizado en la relación de Indhira y Arturo, y que se ha roto por culpa de la típica calientapollas hispánica, Carol.

El sexo en esta edición de GH entre estos dos nos ha dejado pegados frente a la pantalla, sobretodo porque la chica no paraba de retransmitir lo que no se veía, con frases como "como me va a caber eso", "me duele pero me gusta" o "me encanta follar en Gran Hermano"

Brindo por esas mujeres que se dejan llevar por sus deseos y que viven las relaciones intensamente. Mi mas grande desprecio por el calientapollismo, el jugueteo, el coqueteo y la tontería que tanto tiempo nos ha hecho perder al machito ibérico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Gael strikes again

Gael acaba de aprender para que están los puños

lunes, 23 de noviembre de 2009

Gijón

Fabada a diario, sidras, escalopines al cabrales.
La exageración del Café Dindurra y sus "tortitas" y "el sitio pijo" y la olla de espaguetis, las 25 alcachofas para dos, y las carrilladas de ternera fundentes.
El Bola Ocho, con su camarera ofendida, su dj sin criterio y sus baños sucios.
El Víctor Club y su selección musical de oro el viernes: La Buena Vida, Camera Obscura, Family y Camera Obscura de nuevo.
Las risas con los amigos.
Todo esto hace que no me quiera perder el festival de cine de Gijón. Cinco pelis en tres días. Unas mejor que algunas infumables, ya se sabe.
La que fuera tercera opción, por descarte, la noche del sábado, se erigió en favorita de casi todos: Anvil. La historia de un grupo de heavies canadienses que lleva en activo desde los 80, a sus 50 tacos y sin haberse comido un rosco por mucho que la crítica les aplauda. Entrañables. Eso es optimismo vital y lo demás, tonterías. Metal on metal.
Además, Unmade Beds, con final feliz, como a mi me gustan, Awaydays, hooliganismo y adidas, Francesca, neorrelismo rumano y My suicide, bajón total, primera parte infumable y buena banda sonora.
El año que viene vuelvo ¿quién se apunta?

viernes, 20 de noviembre de 2009

Crítica de teatro: Urtain


Mátalo, mátalo, mátalo!!!

Animalario nos vuelve a sorprender y nuevamente de forma positiva. Solo entrar en la sala ya respiras ese ambiente de boxeo. La luz tenue, el humo y un inmenso cuadrilatero que ocupa buena parte de la platea.

A nosotros nos tocó en el lateral mas extremo en la primera planta, de forma tal que vimos la obra desde un punto de vista que jamás antes había experimentado.

Resulta complicado pensar que se puede hacer una obra original y fresca a partir de la vida de Urtain, aquella especie de Jesulín del boxeo, que murió en tan tristes circunstancias. Sin embargo Animalario consigue dar ritmo a la trama, mezclarla con la historia de España desde la dictadura y algunas de sus icónicas canciones. Ejemplo: Raphael. Así que tuvimos que hacer un poquito de karaoke porque claro, nos sabiamos la canción.

Los actores todos muy bien, pero sin duda es destacable la actuación de Roberto Álamo que borda el papel de Urtain, tanto de joven como ya de adulto. Cabe destacar también el despliegue y coordinación de sonido e iluminación.

Violencia, tíos duros, sexo, música, dulzura, todo eso y mas en esta pequeña joya. Yo que tú no me perdería.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

editorial

Seamos sinceros con nosotros mismos, ha llegado el momento de poner las cartas sobre la mesa, ya han pasado más de treinta años desde la transición, así que podemos asegurar sin rubor que la democracia ha madurado todo lo que podía madurar, llegados a este punto, y en vista de los últimos acontecimientos, creo que es tiempo de reflexión, de caer en la cuenta que como sociedad somos incapaces para el autogobierno, lo hemos intentado con ahínco y no debemos de avergonzarnos, no todo el mundo nace capacitado para el baloncesto o para la física cuántica, así que no pasa nada si no hemos podido conseguir una clase política mejor que la que tenemos, una serie de gritones de tómbola que pierden todo norte una vez que saborean el poder. Abramos un referéndum, dejemos paso a la segunda transición y sin dramas anexionémonos como un nuevo lande alemán, o una colonia de cualquier país escandinavo, seguro que nos va mejor, nosotros a lo nuestro, al escaqueo, al chiringuito y a la pandereta, que organicen otros, cerremos las cortes y que monten un zara.

sábado, 31 de octubre de 2009

In-Edit: Marc Bolan, ahí llega el pequeñín

De nuevo fuimos al inedit, y algo que ya se repite año tras año es que la gente se presenta vestida como si se fuera al puñetero razz, ahí los tienes, la modernidad barcelonesa, el pico de lanza del progresismo nacional, haciendo cola a media tarde con sus galas más desenfadadas, el Dylan de extrarradio, las Winehouses gordas, sobretodo mucho Ferdinand y algún que otro Doherty fuera de lugar. Y entre ellos nunca falta el que aparece completamente drogado, como esperando encontrar alguna especie de revelación divina a mitad de proyección, y ya de paso haciendo la espera más amena al resto con sus continuos aspavientos. Porque otra cosa es que allí la gente se mira mucho, ni idea de por qué, supongo que por las pintas, seguro que nos debemos mirar como un 75% más de lo normal, en fin, yo me he repasado a toda la concurrencia unas varias veces y la espera ha sido muy divertida, aunque también ha ayudado la marihuana que fumé antes de salir de casa y que a ratos amenazaba con convertirme en el drogadicto de la sesión, vamos, hasta que he sido salvado in extremis por un tío que olía a vino de mesa, pero en fin, quién es nadie para juzgar, a las pelis del inedit quien más quien menos se presenta entonado, y no hay nada malo en ello, como ya hemos dicho es casi como ir al razz. La peli, bueno, está muy bien, Marc Bolan es el reverso tenebroso de los Beatles, un Elvis rociado de purpurina, una bujarra eléctrica que me parece lo más.

domingo, 25 de octubre de 2009

An evening with Nick Cave


No soy la más fan de los que fuimos. Seguro que la baronesa, o mylovah Laura o su amigo podrían escribir una crítica musical con más criterio que yo, pero ¿desde cuando he tenido yo criterio, y lo mejor, a quien le importa?

Cuando anunciaron la gira, con Barcelona como única cita española, y la promocionaron como la presentación de su nuevo libro, The death of Bunny Munro, supe que tenía que ir. El precio de las entradas es de chaladura total, pero ya estamos acostumbrados, y además, el Casino de l'Aliança del Poble Nou lo merece, supongo.
Sí, lo merece, qué caray, el sitio le iba que ni pintado.

Nada más entrar, el Garantías. Confirmado, estamos donde hay que estar.
Con diez minutos de cortesía de retraso se apagaron las luces y proyectaron un corto de propaganda, de los años 50, "vendiendo" la profesión de vendedor. Muy apropiado. Bunny Munro es vendedor de cosméticos a domicilio.

Mr Cave salió libro en ristre y nos leyó el primero de tres fragmentos. Uno que cuando leí ya me pareció fantástico, por la velocidad descriptiva que tiene. Leído por él aun ganó más. La alusión a los "hot pants" de Kylie Minogue la pillé en todo su significado ayer, no había caído.
Saludó, explicó que le podíamos preguntar lo que quisiéramos y empezó a sonar la música, que era al fin y al cabo por lo que habíamos ido allí.
Lo bueno de ser un artista de culto respetado es que eso suele ser por algo, y en su caso es porque sus canciones tienen una fuerza desmedida, ya sean suaves melodías al piano como descarnadas y crudas descargas eléctricas. Las letras, qué decir.
Aunque lo conozcas poco, como es mi caso, te atrapa.
Me pasó la primera vez que lo vi, en el FIB'05, por mucho que Rayuelo se exclamara con un "¿esto es Nick Cave? ¡si parece Bisbal!" cuando salió dando brincos al grito de Get ready for love, con las coristas berreando "getreadygetreadygetreadyreaaaaaaaaaaady" en un concierto que está el el top ten de los mejores conciertos de FIBs. En aquella ocasión iba con todos los Bad Seeds (y las coristas), y se marcaron un conciertazo y a mi "There she goes, my beautiful world" me salvó la vida esa noche.

En el concierto de ayer le acompañaban solo dos semillas, pero cuando quisieron hicieron ruido. Aunque yo me quedo con las canciones al piano, suave envoltorio para letras desesperadas.

Lo del público fue un poco cutre. Los que más preguntaban eran ingleses, y las preguntas, bastante insulsas. Además no había micro y la mayor parte de las veces no supe a qué carajo estaba contestando. Eso sí, se lo tomaba con mucha sorna. Como lo de que podíamos pedir canciones, que mientras estuvieran en el set list las tocarían.

El segundo fragmento lo leyó, bien, Àlex Brendemühl, en castellano, claro. Es del capítulo 15, descacharrante. La última lectura, de nuevo Mr. Cave, fue del capítulo 13, y es un trozo especialmente triste que resultó más triste aún oído de sus labios.

Esta tarde me he puesto el cd de "The Lyre of Orpheus". Del doble cd que sacó en 2004 o 2005. Que compré al volver de Benicàssim. Del que escuché mucho "Abbatoir Blues" y muy poco este. Hoy lo he comprendido y disfrutado. Antes mi cabeza no estaba preparada, el click se produjo ayer.

Otro concierto que va a la estantería de los míticos: PJ Harvey ya no está sola.