lunes, 7 de julio de 2014

Vida 2014 - divendres

El Vida no és el Faraday. Es fa a Vilanova i les dates són les mateixes, primer cap de setmana de juliol, però hem perdut el mar i la intimitat. A canvi, hem guanyat un recinte més còmode i amb un bosc on les actuacions de tarda es podien seguir sense patir la solana. 

Si hi arribaves, clar. 

Divendres costa arribar d’hora si treballes i has de baixar des de Barcelona. I si no saps ben bé quin camí agafar fins a la Masia d’en Cabanyes, malgrat anar amb vilanovines! Un bus que dona voltes i passa tan ple que no para ens va obligar a a anar-hi a peu des d'on havíem deixat el cotxe, primer vorejant el poligon, desprès rodejades de vinyes que em van recordar els tarongers del FIB. 



Entrada ràpida però no donen el programa amb la polsera, “dins te’l donaran”. No veig el lloc a dins on me l’han de donar, resultat, em passo el festival pidolant programa o mirant horaris (sense escenari) al mòbil, i em perdo El Último Vecino. Malament, no costa res tenir-ne una garbereta i donar-lo al entrar. 

Bé, al gra. Encara que semblava impossible, arribem abans que hagi començat Chinarro, que ha de tocar a un escenari disfressat de barco entre pins. Puja amb un cubata a la mà i no pot fallar res. Fa broma del barco (de Chanquete no nos moverán) i de nosaltres que no les riem. Com diu Margarita, les riem, però cap endins. Concert acústic, amb la veu una mica rovellada, però té el dia tan simpàtic i recorda el concert del festigàbal de 2007 i toca Los Ángeles, Gitana, i acaba amb El rayo verde i te un cor de cotorres als arbres i tot bé. 

Cap a M. Ward, ell mateix ens l’ha recomanat, i no ho fet perque sí, el veiem córrer per l’explanada i al final del concert entre el públic. El senyor Ward no el conec gaire (de veritat que no sé d’on treieu temps per escoltar tot el que dieu que escolteu), però fa un concert impecable, mogut, amb una banda de músics como la copa de un pino. No hi ha gaire gent però crec que tots els que hi vam ser vam sortir igual de contents. Bona música que convida a ballar mentre el sol es pon, què més vols. 



Volem sopar i malhauradament això vol dir que ens perdem Timber Timbre. El sentim des de la cua dels entrepans i de lluny em fa pensar en Nick Cave i em fot bastant perdre-me’l. 

En acabat de sopar, Rufus Wainwright. No té molt quòrum, hi ha qui prefereix visitar una fira que jo xafo dissabte de passada. Rufus és Rufus i fa temps que no el veig en concert i malgrat que va sol (ell i Chinarro sense banda el mateix dia donen sensació de festival low-cost, és més barat portar-los sols) i al Primavera 2008 vaig fugir perquè anava sense banda, em captiva a la primera cançó, ens coloquem centrades, prou endavant per concentrar-te i deixar-te endur per la seua veu i la seua personalitat. També te el dia graciós i alternant piano i guitarra fa un concert rodó. No falten Want, Vibrate, Hallelujah, Cigarrettes and chocolate Milk, I don’t know what it is, i una Going to a town que em fa perdonar-li no haver tocat Beautiful child. 



Acaba i a l’escenari oposat comencen Cheatahs i ho fan atacant pel punt dèbil: guitarres fosques i distorsionades a tot drap i vaig cap a ells com els nens darrera del flautista d’Hamelín. No els coneixia de res, però escoltant-la ara juraria que van començar amb Geographic, que és un temazo inapel·lable. 


Hi ha molt poca gent, i m’hi vaig atansant com una papallona a la llum. I llavors veig que el bateria és moníssim i el cantant elegant i puc sacsejar el cap tant com vull i m’encanten. 



Sense treva, acaben uns i comencen els altres. Per sort no cal fer gaire cua ni pel policlin ni per les barres. Mishima presenten el nou disc i jo hauria preferit un concert festivalero, és a dir, hits. Per no fer hits crec que ni van tocar L´última ressaca, però sí Tot torna a començar i Un tros de fang (no?). Bon concert, però n’he vist que m’han agradat més. 

I els últims van donar la campanada. Archie Bronson Outfit (i vam haver de mirar el programa vàries vegades sense recodar el nom en tota la nit) ens van fer ballar com ja tocava. Descobriment bailongo del festival. Molt bons. 


Vam quedar-nos una estona al dj, però poc. 


miércoles, 25 de junio de 2014

Querido Gael

Querido gael
Esto es una putada.
Me toca ser tu padre para el resto de tu vida.
Y eso jode.
Me odiarás e idolatrarás a partes iguales.
Voy a hacer todo lo posible para que me quieras, eso que vaya por delante.
Para que me hagas caso sin que te obligue.
Para que me imites solo en lo bueno
Ya te aviso que no podemos hacer nada.
Estamos unidos por algo inexplicable, eso que llaman “la sangre”

Querido Gael
Seguramente esperabas mucho mas de mi
Es lógico, es lo que tienen las expectativas.
Casi nunca se cumplen, y menos aun con un padre, lo se por experiencia
Yo no te pertenezco a ti, tu no me perteneces a mí

Querido Gael
Solo quiero que sepas que te voy a acompañar
Que te voy a ayudar en esta pequeña aventura
En este corto periodo de tiempo que compartiremos juntos.
Disfrutémoslo.

Te quiero bebé

Octubre, 2013

domingo, 15 de junio de 2014

Incombustible

Me estoy empezando a dar miedo. Entre lo de la comunión y ayer. Parece que no tuve bastante con nueve horas de Sónar que tras un rápido paso por casa para asearme y cenar me faltó tiempo para ir a la 2. A la “Cuarta Noche de Tributos”. Les había dicho a estos dos y sus novias que iría y me gusta cumplir mis promesas. 



Esta era la alineación: 

VÀLIUS son "La nova cançó"
DOBLE PLETINA son Mecano
DIPLOIDE son 7 Notas 7 Colores
ZEPHYR LAKE son Hüsker Dü
KANA KAPILA son Kiko Veneno 
METHER & ZACKER DJS + GRAHAM

Así estaban en el cartel, pero abrieron Doble Pletina y me los perdí. No me dio mucha pena, la verdad sea dicha, porque nunca me gustó Mecano. 
Llegué a la última versión que Kana Kapila hacían de Kiko Veneno y muy bien. 

Los siguientes en subir al escenario y arrasar como un vendaval fueron Zephyr Lake con unas versiones de Hüsker Dü que ¡marededéusantíssim! ¡Qué energía, que desgarro vocal, que guitarrazos, qué todo, qué manera de que se me viera el plumero con lo del Sónar porque cuánto pude sacudir la cabeza con su corta actuación! 

Después Vàlius tributaron a la nova cançó, los vimos de lejos pero la chica que salió a hacer la versión de ¿María del Mar Bonet? lo hizo de poner los pelos de punta, y a ellos el Diguem no les quedó muy bien, por mucho que a mi me chirríara el “nUsaltres no som d’eixe món”. Cosas de catalana de ponent de dalt. 

Los últimos, Diploide haciendo de 7 Notas 7 Colores, los que menos me interesaban, por mi poca afición al hip hop, no por ellos, pero bien, mantuvieron el tipo y mi interés. 

Nos quedamos un rato con las primeras de Graham y a las tres para casa. 


¿De dónde saco la energía? 

Señoras que van al Sónar

Mi primera asistencia al Sónar bien merece una entrada. Aunque fuera al de día. 
Vaya por delante que el grupo que más me gustó fue Whomadewho, que es un grupo con guitarra, bajo y batería. Aunque lo pasé bomba con Kid Koala, un chaval muy simpático pinchando con tres platos. Pero por partes. 

Llevaba días rumiándolo, que estaría ir bien alguna vez. Por verlo. Para poder hablar/criticar con conocimiento de causa. El jueves me pinté las uñas y me entraron unas ganas locas. Me decidí y compré la entrada el viernes a las dos. La idea, ir con los Slim, que llevan lustros asistiendo y en los últimos años se han especializado en el sábado-día. 

Así que ayer sábado, a las doce, bajo la torre veneciana de la izquierda, como siempre. El plan es llegar pronto, pasear por la feria, ver las instalaciones artísticas, salir a comer, y pasar la tarde hasta que nos echen. Dit i fet. 

¿Modelito? De mamarracha excéntrica no me voy a disfrazar, que no me disfrazo ni en carnaval. Estuve unos 10-15 minutos probándome vestidos y faldas para aceptar que, o bien con los tres kilos que he cogido no me entran, o bien los que me entran no son muy de sónar. Pantalón fresco y blusa que podría llevar al trabajo (que llevaré al trabajo) y a petarlo. #señorasquevanalsónar

A las doce y veinte ya estábamos dentro. No entraba tan pronto a un festival desde Escalarre'96. Las Maris llegarán más tarde. Coger programa, confirmar horarios, primera cerveza. Rayo-60 hace sus cosas con maquinitas, una especia de maraca-sonajero y su garganta emitiendo sonidos de agua yéndose por el desagüe. Una de las canciones diría que usa una base de Sigur Rós, o se le parece mucho. Está bien, pero nos movemos. 

Entramos en una instalación en el SónarPLANTA, unidisplay de Carsten Nicolai. Una pantalla audiovisual gigante y alucinante. Lo mejor de todo, estamos un rato solos. Fotitos, explicaciones del ingeniero referentes a las senoides, y al sol. 



Esto es una senoide.



Nos hacemos foto tonta disfrazados. Vamos a la feria, paseo sin más. 

Vallès se encargan de poner música un buen rato y le dan fuerte a los beats. Los más animados, o que vienen de empalmada, bailan. 

Nos hacemos una foto molona. 



Salimos a comer y a la vuelta entramos al SónarHall a Roll the Dice, que los había escuchado y parecían tranquilos y bien, pero estaban metiendo una tralla no apta para cuerpo-mentes en digestión. 

Probamos a subir a Despacio, la historia de James Murphy + 2ManyDJs. Hay cola, nada grave, pero arriba está hasta la bola, hace calor, y aunque lo que están haciendo, ¿escondidos? es molón, aquello parecen las cuatro de la mañana en una discoteca en lo mejor de la sesión, la incomodidad física nos saca de allí. 

Casi ya es la hora de Neneh Cherry y allá vamos. Al SónarHall de nuevo. Cuatro canciones vi. Porque canta muy bien y las canciones eran chulas, pero tranquis, y yo había ido por el jiji jaja. Me planteé quedarme sola pero no me estaba enganchando tanto. Así que a las cinco y media, para fuera. 

Kid Koala. Qué grande. El pavo con un disfraz de koala en el que no sé qué temperatura alcanzaba y sin parar de dar saltos y correr entre la mesa con tres platos y dónde tuviera los discos. Con tres bailarinas cabareteras animando algunas canciones. Bajando al público con un cacharrito en las manos. Lanzando matasuegras. Organizando concursos de matasuegras con algunos del público que se atrevieron a subir a hacer el ridículo. Un espectáculo divertidísimo y bailongo. 

En cuanto acaba entramos en el SónarDôme, el otro recinto cerrado que nos faltaba, a Dâm-Funk, recomendado por otros artistas. Bueno, pues qué quieres que te diga, igual me fui muy pronto (dos temas), o ya me perdonaréis la ignorancia, pero a mí me pareció que estaba poniendo canciones, soul del bueno, sí, pero vaya, ¿sin mezclar? ¿sin nada? En teoría era “live” y no “dj”. Decepción. Para fuera. 

Y para dentro. Audion en el SónarHall. Technaco del bueno, trotón. Allí nos quedamos un buen rato. 

En las idas y venidas, DJ2D2 en el SónarVillage para que tú lo bailes. 

Son ya las siete y media de la tarde, y bien. Empiezan Whomadewho y mejor. No pretendo engañar a nadie. La electrónica es lo mío sólo a ratos, o mezclada con instrumentos, o en propuestas muy concretas. Dame guitarras, bajos y batería y unos tipos tocando canciones. Eso eran Whomadewho. Que las canciones tienen ritmo bailón, bailemos. Satisfaction, el jit y la única que (re)conozco, tocada con unos graves gordacos y el público coreando y levantando brazos. 

Allí nos quedamos, al fresco, con DJ Harvey que ni chicha ni limoná y hablo por mí, los Slims y las Maris disfrutaron y se quedaron con ganas de más, hasta que pasadas las nueve y media nos echaron. 

Lo mejor: ¡es un festival! El césped-moqueta, las barras, rápidas, el público, majo, el ambiente casi de feria de pueblo (matadme), el transitar de acá para allá, el vestuario de la gente. 

Lo peor: los policlines bajo techo, su inconfundible hedor reconcentrado, y que sólo haya un escenario al aire libre, a la electrónica le van los sitios cerrados y oscuros y la solana puede ser implacable, pero prefiero que me despeine la brisa. 

Lo que queda: ganas de haber visto algunas de las cosas que había por la noche este año: Lykke Li, Robyn, Caribou y Chic (los que más) y Massive Attack (los que menos porque ya los gocé en los 90) y ganas de, quizá, probar el Sónar de noche el año que viene y ver sus gremlins. 

martes, 3 de junio de 2014

Primavera Sound 14 - sábado y domingo o soy una campeona



El sábado se me presentaba tranquilo por dos motivos: no había un cabeza de cartel en el que dejarme gemelos e isquios y a las ocho y media de la mañana del domingo tenía que estar subida en un ave rumbo a Lleida. 
La lluvia cayó escasa cuando salía de casa, todo apuntaba a que no nos mojaríamos, pero por si acaso cargué capelina y paraguas. 
Llegué justa para Jonathan Wilson, que tocaba en mordor. Entre la psicodelia y la solana aquello pudo ser el Canet Rock original. Buen concierto, disfrutable. 
De allí al ATP a Superchunk y qué pena no haberlo visto desde el principio porque lo que vi me encantó y me rejuveneció. Nos acercamos bastante, por la derecha y por suerte, porque por el flanco izquierdo se montó tremendo pogo a partir de Me & you & Jackie Mittoo y Digging for something. Pepinazos guitarreros en toda la jeta mientras el sol se pone y primer concierto con mar de brazos en alto aplaudiendo. El primavera es esto. 
En cuanto acabó, bajar al Pitchfork a ver empezadas también a las Dum Dum Girls, y bien, pero entramos en dispersión mental. Nos acercamos al Rayban a Caetano Veloso, que no es lo que necesito en ese momento y ya lo vi hace años en un concierto memorable, así que a Hospitality. De menos a más, nos vamos cuando acaban pero en el momento de escribir esto he de decir que no dejaron gran huella. 
Momento de incertidumbre. Yo creo que quiero ir a Volcano Choir, pero mordor da mucha pereza y hace doce años me quedé en la puerta de un Moby Dick sold-out para Godspeed You! Black Emperor y están en el ATP y allí vamos, pero mi mente dispersa necesita algo más contundente que lo primero que oímos de ellos, y me llega un mensaje desde Volcano Choir que dice conciertazo así que me decido y convenzo a algunos y nos vamos a la carrera. Llegamos a la mitad y es precioso y me maldigo por no haber ido antes. Suena espectacular, Justin Vernon me gusta hasta cuando abusa del vocoder y aquel trozo de concierto está entre los que más me han gustado. 
Aprovechando que estamos en mordor nos quedamos a Kendrick Lamar pero no me engaño, el hip hop nunca ha sido lo mío y el concierto se pone molón cuando ya hemos decidido volver al vice a Cloud Nothings, no somos los únicos que acabamos allí huyendo del rap, pero entre que son más jarcoretas de lo que esperaba y el tumulto nos vamos. I’m not part of me me gusta a rabiar, pero yo qué sé, y sí que sé que el barón espera con ansia a Blood Orange y nos vamos a pillar sitio. Vamos a ciegas porque lo único que sabemos es que es el nuevo grupo de Dev Hynes, o sea, Lightspeed Champion, y nada que ver, una versión modernizada de Lionel Ritchie que no nos convence mucho y tras cuatro canciones en las primeras filas salimos como podemos y reunión y dispersión. 
Sigo haciendo kilómetros, al rayban a ver media canción de Seun Kuti, y podríamos habernos quedado pero decidimos que es mejor subir al ATP a esperar a Mogwai y ver un concierto entero y bien por fin. Entero sí, bien no, porque aunque estamos relativamente cerca la cantidad de cretinos que no sabían dónde ir y han acabado allí contándose el bocata de jamón ibérico que se acaban de zampar y contestándole al amigo que cabeceaba en silencio que estos son Mogwai y sí, que son famosos, es apabullante. 
Me aparto de unos pero es inútil, estamos rodeados. Cuando las canciones meten ruido puedo abstraerme y disfrutar pero cuando el ruido es una base tenue (y sé que no me estoy explicando, pero si estuviste allí, sabes de qué hablo), me hunden la canción. En fin, pese a todo, concierto memorable de Mogwai y van... El final, diez minutos distorsionando con los pedales, es épico. 
Lo siguiente, y decido que será lo último, Foals en el heineken, y hay que ir a mordor de nuevo, pero lo que veo me encanta. Hay demasiada gente para bailar a gusto, pero es un buen final. 
Me pierdo Cut Copy y el final de fiesta con Coco y el confeti, pero si no duermo un par de horas no seré persona así que por primera vez en nueve años abandono el Fòrum el sábado antes de que amanezca. 

Duermo dos horas, salto de la cama con un escalofrío de destemple a las siete, ducha, desayuno, taxi a Sants. Poca gente en la calle, ya pasan de las ocho, y el taxista me comenta que hasta hace un rato estaba muy animado, “la gente del primavera, ¿sabes?”. Que sí sé. Le enseño la pulsera, de ahí vengo, pero me voy de comunión al Pirineo. 
Me tiro en mi asiento del ave más largo de la historia tres minutos antes de que salga, objetivo cumplido. A partir de allí, todo fácil, me recogen en la estación, me visto en casa de mi cuñada, me toca subir a encender el cirio y no se enciende, pero mi sobrino comulga al fin, saludo amigos del pueblo, vamos a comer a Caldes, y comemos muy bien, y me cambio para volver a la ciudad, y menos mal porque la sobredosis de oxígeno a 1.500 m de altitud me ha sentado tan bien que en el tren de vuelta miro si alguien va a algún concierto esa noche y sí, y sin pasar por casa, me convencen de que no lo haga, me voy directa al Barts y premio. Veo el final de Juana Molina, bien, interesante, y a Angel Olsen, que hace un concierto precioso en el que la gente, por fin y por suerte, guarda silencio. 
Está la intención de ir a apolo un rato a dar saltos, pero es ver la cola y saber que el aforo estará completo antes de que crucemos la calle, así que metro y a casa. 


Como me lo sigo pasando tan bien solo me queda decir thank you for coming, see you next year! 


sábado, 31 de mayo de 2014

Primavera Sound 14 - viernes épico

Llegué con solazo, a las cinco y media. Objetivo, John Grant. Pasando, León Benavente haciendo de las suyas en el sony, oí el concierto desde las primeras filas del heineken. Acabaron y se dejaron oír los truenos de la que se nos venía encima. 
Salir John Grant con una sonrisa de oreja a oreja y empezar a llover fue todo uno. Sacamos capelinas, chubasqueros, paraguas, y a aguantar. El concierto fue precioso. Se iban formando charcos a mis pies, gotas de lluvia me resbalaban por la cara, notaba el agua fría en la espalda a pesar de la capelina. Estuve en las primeras filas y casi no le vi por los paraguas, pero me importó poco. Lo viví. 
Acabó el concierto y salió el sol y el arco iris. El agua se quedó en los charcos y en mis botas. 



Peregrinaje al pitchfork a ver lo que quedaba del concierto de Joana Serrat, que es una pena que la estén quemando con tanta promoción. 
Subir arriba, paseos absurdos, encontrar a los primeros intersimbólicos, bajar de nuevo al pitchfork a ver Speedy Ortiz, dos canciones y a Dr. John and the Nite Trippers, música de fondo mientras hablamos de capitalismo y colesterol. De colesterol también había hablado en el paseo previo. 
Ir al ATP, cenar esperando a Sharon Van Etten. Quiero volver a verla en apolo. Poca gente tuvo, y se le fue, pero mejor, se estaba muy bien, como se estaba hace años en todos los conciertos. Tiene una voz preciosa y en algunas canciones se me encoge el alma, y con eso me vale. La versión guerrera que hizo de Serpents, ay. 
De allí a The War on Drugs, que empezaban tarde, o algo, y vimos un poco a Lee Ranaldo en el vice. A The War on Drugs no les presté la atención que hubiera querido, los vi de lejos, y bailar de lejos no es bailar. Antes de que acabaran, exilio a mordor, a coger sitio a tomar por saco del escenario para The National. Set irregular, pero tocaron Abel para que me dejara los gemelos, como viendo siendo habitual, yo la única que daba saltos y bailaba a convulsiones. Salió Justin Vernon y la gente a nuestro alrededor ni se enteró, bueno, a nuestro alrededor nadie se enteraba de mucho, solo de los hits de los dos últimos álbumes. En Graceless primer baño de masas de Matt, volvió a subir para susurrar About today y la gente hablando¡por favor!, y cantar Fake empire y esa sección de vientos a la que vimos ensayar entre árboles en un lejano FIB. Acabando ya, salió Hamilton Leithauser (y según alguna web, Paul Maroon también) de The Walkmen a ayudar a Aaron a sostener las canciones con la voz mientras Matt se tiraba al público a desgañitarse con Mr. November (los gemelos dándome últimos avisos) y Terrible Love. 
Está muy bien ver a The National en un festival, pero desde que vienen al primavera nos han quitado el privilegio de verlos en sala, y nos siguen debiendo Vanderlyle. 
En fin, !!! no se hizo esperar y la duda de si pantaloncico de bañador o largo quedó disipada. Nic Offer, sus rizos y sus movimientos de cadera y nosotros imitándole y riendo y disfrutando y conciertazo. 
Me llevaron a Factory Floor y aguantamos unas cuantas, pero no estaba preparada para eso. Luego me llevaron a Wolf Eyes, y tampoco estaba preparada para eso. 
Último intento con Laurent Garnier, el dilema de aguantamos hasta que abran el metro o taxi y ganó la segunda opción. 



Os dejo el setlist de The National, que siempre mola. No lo saqué yo, copiado de una web. 

Don’t swallow the cap
I should live in Salt
Mistaken for strangers
Bloodbuzz Ohio
Demons
Sea of love
Hard to find
Afraid of everyone
Conversation 16
Squalor Victoria
I need my girl
This is the last time
Abel 
Slow show (Justin Vernon)
England
Graceless
About today
Fake empire
Mr. November (Hamilton Leithauser y Paul Maroon)
Terrible love (Paul Maroon)

viernes, 30 de mayo de 2014

Primavera Sound 14 - miércoles y jueves dispersos

El miércoles es el jueves del Primavera de hace cinco años, cuando poca gente, incluso teniendo abono, se acercaba al fòrum. Lo de anteayer fue más desolado si cabe. 
Mi misión era ir hasta allí para ponerme la pulsera. Quería llegar a El mató a un policía motorizado pero la lluvia me retuvo en casa para salir del metro sin ella pero tener que sacar el paraguas mientras me ponía la pulsera y acabar refugiada del diluvio universal en una de las pocas casetas de la feria que estaba abierta. Los que aguantaron estoicamente el concierto de Temples se iban después hacia el metro calados como pollitos. Paró de llover e incluso se vio algún claro azul y aguantó durante todo el concierto de Stromae. Concierto de más a menos. Al menos es distinto a lo que suelo escuchar, que no distinto a todo, me pareció muy francés, aunque sea belga. Alguna canción me recordó a Louise Attaque, entiendo perfectamente que lo pete en Francia. Como entenderé perfectamente que algún día sea una estrella global tipo Beyoncé, Rihana o Lady Gaga, porque le sobra carisma, actitud y divismo. Su música me gustó a ratos, él me encantó. 
Terminó su concierto y la colonia francófona desapareció y la lluvia volvió para aguarle el concierto a Sky Ferreira, que me pareció un remedo soso de Blondie y Cindy Lauper. Aguanté todo el concierto, eso sí, y al acabar, para casa, con la humedad en los huesos. 



Ayer empezaba esto en serio. Quería llegar a las cinco y media y lo hice pasadas las seis y media, viniendo en un metro atestado de guiris, y flipando con la cola para intercambiar pulseras. Total, que de Expertos Solynieve sólo oí tres canciones. Seguí flipando con el gentío que había en Real State. El concierto fue precioso, pero solo estuve atenta la mitad. Luego me perdí Midlake porque me agobié al verme rodeada de tanta gente. Nos acercamos a Pond, y bien, pero subimos a Los Ganglios, y como dijo uno, no había visto nada igual desde el puzzle cózmico, y me quedo a ver Neutral Milk Hotel (el cantante estuvo en Los Ganglios), y aguanto media hora y me llevan a St. Vincent, que madremíadelamorhermoso, y llegan los que habían ido a Future Islands diciendo que si el Fary y Camela, y empieza Queens of the Stone Age y dónde hay nivel que se quite todo. Me encanta que me despeinen a guitarrazos. 
Por fin, Arcade Fire. Más lejos no pudimos ponernos, pero qué más da. Tenía sitio para saltar, casi le salto la barba de un manotazo a un pobre que pasó demasiado cerca de uno de mis estallidos eufóricos, sobró alguna lentorra cansina (Rococo) pero tocaron todas las que tenían que tocar para hacer un concierto festivalero y que yo pudiera sacar al watusi feliz que hay en mí (Inquilino dixit)
De ahí a Metronomy y bueno, no hay para tanto. 
Resumen, salvaron los muebles Real State, QOTSA, Arcade Fire y los intersimbólicos, sin vosotros igual veía más de tres conciertos enteros, pero y las risas ¿qué?


El setlist de Arcade Fire lo he robado en tuiter.