martes, 3 de junio de 2014

Primavera Sound 14 - sábado y domingo o soy una campeona



El sábado se me presentaba tranquilo por dos motivos: no había un cabeza de cartel en el que dejarme gemelos e isquios y a las ocho y media de la mañana del domingo tenía que estar subida en un ave rumbo a Lleida. 
La lluvia cayó escasa cuando salía de casa, todo apuntaba a que no nos mojaríamos, pero por si acaso cargué capelina y paraguas. 
Llegué justa para Jonathan Wilson, que tocaba en mordor. Entre la psicodelia y la solana aquello pudo ser el Canet Rock original. Buen concierto, disfrutable. 
De allí al ATP a Superchunk y qué pena no haberlo visto desde el principio porque lo que vi me encantó y me rejuveneció. Nos acercamos bastante, por la derecha y por suerte, porque por el flanco izquierdo se montó tremendo pogo a partir de Me & you & Jackie Mittoo y Digging for something. Pepinazos guitarreros en toda la jeta mientras el sol se pone y primer concierto con mar de brazos en alto aplaudiendo. El primavera es esto. 
En cuanto acabó, bajar al Pitchfork a ver empezadas también a las Dum Dum Girls, y bien, pero entramos en dispersión mental. Nos acercamos al Rayban a Caetano Veloso, que no es lo que necesito en ese momento y ya lo vi hace años en un concierto memorable, así que a Hospitality. De menos a más, nos vamos cuando acaban pero en el momento de escribir esto he de decir que no dejaron gran huella. 
Momento de incertidumbre. Yo creo que quiero ir a Volcano Choir, pero mordor da mucha pereza y hace doce años me quedé en la puerta de un Moby Dick sold-out para Godspeed You! Black Emperor y están en el ATP y allí vamos, pero mi mente dispersa necesita algo más contundente que lo primero que oímos de ellos, y me llega un mensaje desde Volcano Choir que dice conciertazo así que me decido y convenzo a algunos y nos vamos a la carrera. Llegamos a la mitad y es precioso y me maldigo por no haber ido antes. Suena espectacular, Justin Vernon me gusta hasta cuando abusa del vocoder y aquel trozo de concierto está entre los que más me han gustado. 
Aprovechando que estamos en mordor nos quedamos a Kendrick Lamar pero no me engaño, el hip hop nunca ha sido lo mío y el concierto se pone molón cuando ya hemos decidido volver al vice a Cloud Nothings, no somos los únicos que acabamos allí huyendo del rap, pero entre que son más jarcoretas de lo que esperaba y el tumulto nos vamos. I’m not part of me me gusta a rabiar, pero yo qué sé, y sí que sé que el barón espera con ansia a Blood Orange y nos vamos a pillar sitio. Vamos a ciegas porque lo único que sabemos es que es el nuevo grupo de Dev Hynes, o sea, Lightspeed Champion, y nada que ver, una versión modernizada de Lionel Ritchie que no nos convence mucho y tras cuatro canciones en las primeras filas salimos como podemos y reunión y dispersión. 
Sigo haciendo kilómetros, al rayban a ver media canción de Seun Kuti, y podríamos habernos quedado pero decidimos que es mejor subir al ATP a esperar a Mogwai y ver un concierto entero y bien por fin. Entero sí, bien no, porque aunque estamos relativamente cerca la cantidad de cretinos que no sabían dónde ir y han acabado allí contándose el bocata de jamón ibérico que se acaban de zampar y contestándole al amigo que cabeceaba en silencio que estos son Mogwai y sí, que son famosos, es apabullante. 
Me aparto de unos pero es inútil, estamos rodeados. Cuando las canciones meten ruido puedo abstraerme y disfrutar pero cuando el ruido es una base tenue (y sé que no me estoy explicando, pero si estuviste allí, sabes de qué hablo), me hunden la canción. En fin, pese a todo, concierto memorable de Mogwai y van... El final, diez minutos distorsionando con los pedales, es épico. 
Lo siguiente, y decido que será lo último, Foals en el heineken, y hay que ir a mordor de nuevo, pero lo que veo me encanta. Hay demasiada gente para bailar a gusto, pero es un buen final. 
Me pierdo Cut Copy y el final de fiesta con Coco y el confeti, pero si no duermo un par de horas no seré persona así que por primera vez en nueve años abandono el Fòrum el sábado antes de que amanezca. 

Duermo dos horas, salto de la cama con un escalofrío de destemple a las siete, ducha, desayuno, taxi a Sants. Poca gente en la calle, ya pasan de las ocho, y el taxista me comenta que hasta hace un rato estaba muy animado, “la gente del primavera, ¿sabes?”. Que sí sé. Le enseño la pulsera, de ahí vengo, pero me voy de comunión al Pirineo. 
Me tiro en mi asiento del ave más largo de la historia tres minutos antes de que salga, objetivo cumplido. A partir de allí, todo fácil, me recogen en la estación, me visto en casa de mi cuñada, me toca subir a encender el cirio y no se enciende, pero mi sobrino comulga al fin, saludo amigos del pueblo, vamos a comer a Caldes, y comemos muy bien, y me cambio para volver a la ciudad, y menos mal porque la sobredosis de oxígeno a 1.500 m de altitud me ha sentado tan bien que en el tren de vuelta miro si alguien va a algún concierto esa noche y sí, y sin pasar por casa, me convencen de que no lo haga, me voy directa al Barts y premio. Veo el final de Juana Molina, bien, interesante, y a Angel Olsen, que hace un concierto precioso en el que la gente, por fin y por suerte, guarda silencio. 
Está la intención de ir a apolo un rato a dar saltos, pero es ver la cola y saber que el aforo estará completo antes de que crucemos la calle, así que metro y a casa. 


Como me lo sigo pasando tan bien solo me queda decir thank you for coming, see you next year! 


sábado, 31 de mayo de 2014

Primavera Sound 14 - viernes épico

Llegué con solazo, a las cinco y media. Objetivo, John Grant. Pasando, León Benavente haciendo de las suyas en el sony, oí el concierto desde las primeras filas del heineken. Acabaron y se dejaron oír los truenos de la que se nos venía encima. 
Salir John Grant con una sonrisa de oreja a oreja y empezar a llover fue todo uno. Sacamos capelinas, chubasqueros, paraguas, y a aguantar. El concierto fue precioso. Se iban formando charcos a mis pies, gotas de lluvia me resbalaban por la cara, notaba el agua fría en la espalda a pesar de la capelina. Estuve en las primeras filas y casi no le vi por los paraguas, pero me importó poco. Lo viví. 
Acabó el concierto y salió el sol y el arco iris. El agua se quedó en los charcos y en mis botas. 



Peregrinaje al pitchfork a ver lo que quedaba del concierto de Joana Serrat, que es una pena que la estén quemando con tanta promoción. 
Subir arriba, paseos absurdos, encontrar a los primeros intersimbólicos, bajar de nuevo al pitchfork a ver Speedy Ortiz, dos canciones y a Dr. John and the Nite Trippers, música de fondo mientras hablamos de capitalismo y colesterol. De colesterol también había hablado en el paseo previo. 
Ir al ATP, cenar esperando a Sharon Van Etten. Quiero volver a verla en apolo. Poca gente tuvo, y se le fue, pero mejor, se estaba muy bien, como se estaba hace años en todos los conciertos. Tiene una voz preciosa y en algunas canciones se me encoge el alma, y con eso me vale. La versión guerrera que hizo de Serpents, ay. 
De allí a The War on Drugs, que empezaban tarde, o algo, y vimos un poco a Lee Ranaldo en el vice. A The War on Drugs no les presté la atención que hubiera querido, los vi de lejos, y bailar de lejos no es bailar. Antes de que acabaran, exilio a mordor, a coger sitio a tomar por saco del escenario para The National. Set irregular, pero tocaron Abel para que me dejara los gemelos, como viendo siendo habitual, yo la única que daba saltos y bailaba a convulsiones. Salió Justin Vernon y la gente a nuestro alrededor ni se enteró, bueno, a nuestro alrededor nadie se enteraba de mucho, solo de los hits de los dos últimos álbumes. En Graceless primer baño de masas de Matt, volvió a subir para susurrar About today y la gente hablando¡por favor!, y cantar Fake empire y esa sección de vientos a la que vimos ensayar entre árboles en un lejano FIB. Acabando ya, salió Hamilton Leithauser (y según alguna web, Paul Maroon también) de The Walkmen a ayudar a Aaron a sostener las canciones con la voz mientras Matt se tiraba al público a desgañitarse con Mr. November (los gemelos dándome últimos avisos) y Terrible Love. 
Está muy bien ver a The National en un festival, pero desde que vienen al primavera nos han quitado el privilegio de verlos en sala, y nos siguen debiendo Vanderlyle
En fin, !!! no se hizo esperar y la duda de si pantaloncico de bañador o largo quedó disipada. Nic Offer, sus rizos y sus movimientos de cadera y nosotros imitándole y riendo y disfrutando y conciertazo. 
Me llevaron a Factory Floor y aguantamos unas cuantas, pero no estaba preparada para eso. Luego me llevaron a Wolf Eyes, y tampoco estaba preparada para eso. 
Último intento con Laurent Garnier, el dilema de aguantamos hasta que abran el metro o taxi y ganó la segunda opción. 



Os dejo el setlist de The National, que siempre mola. No lo saqué yo, copiado de una web. 

Don’t swallow the cap
I should live in Salt
Mistaken for strangers
Bloodbuzz Ohio
Demons
Sea of love
Hard to find
Afraid of everyone
Conversation 16
Squalor Victoria
I need my girl
This is the last time
Abel 
Slow show (Justin Vernon)
England
Graceless
About today
Fake empire
Mr. November (Hamilton Leithauser y Paul Maroon)
Terrible love (Paul Maroon)

viernes, 30 de mayo de 2014

Primavera Sound 14 - miércoles y jueves dispersos

El miércoles es el jueves del Primavera de hace cinco años, cuando poca gente, incluso teniendo abono, se acercaba al fòrum. Lo de anteayer fue más desolado si cabe. 
Mi misión era ir hasta allí para ponerme la pulsera. Quería llegar a El mató a un policía motorizado pero la lluvia me retuvo en casa para salir del metro sin ella pero tener que sacar el paraguas mientras me ponía la pulsera y acabar refugiada del diluvio universal en una de las pocas casetas de la feria que estaba abierta. Los que aguantaron estoicamente el concierto de Temples se iban después hacia el metro calados como pollitos. Paró de llover e incluso se vio algún claro azul y aguantó durante todo el concierto de Stromae. Concierto de más a menos. Al menos es distinto a lo que suelo escuchar, que no distinto a todo, me pareció muy francés, aunque sea belga. Alguna canción me recordó a Louise Attaque, entiendo perfectamente que lo pete en Francia. Como entenderé perfectamente que algún día sea una estrella global tipo Beyoncé, Rihana o Lady Gaga, porque le sobra carisma, actitud y divismo. Su música me gustó a ratos, él me encantó. 
Terminó su concierto y la colonia francófona desapareció y la lluvia volvió para aguarle el concierto a Sky Ferreira, que me pareció un remedo soso de Blondie y Cindy Lauper. Aguanté todo el concierto, eso sí, y al acabar, para casa, con la humedad en los huesos. 



Ayer empezaba esto en serio. Quería llegar a las cinco y media y lo hice pasadas las seis y media, viniendo en un metro atestado de guiris, y flipando con la cola para intercambiar pulseras. Total, que de Expertos Solynieve sólo oí tres canciones. Seguí flipando con el gentío que había en Real State. El concierto fue precioso, pero solo estuve atenta la mitad. Luego me perdí Midlake porque me agobié al verme rodeada de tanta gente. Nos acercamos a Pond, y bien, pero subimos a Los Ganglios, y como dijo uno, no había visto nada igual desde el puzzle cózmico, y me quedo a ver Neutral Milk Hotel (el cantante estuvo en Los Ganglios), y aguanto media hora y me llevan a St. Vincent, que madremíadelamorhermoso, y llegan los que habían ido a Future Islands diciendo que si el Fary y Camela, y empieza Queens of the Stone Age y dónde hay nivel que se quite todo. Me encanta que me despeinen a guitarrazos. 
Por fin, Arcade Fire. Más lejos no pudimos ponernos, pero qué más da. Tenía sitio para saltar, casi le salto la barba de un manotazo a un pobre que pasó demasiado cerca de uno de mis estallidos eufóricos, sobró alguna lentorra cansina (Rococo) pero tocaron todas las que tenían que tocar para hacer un concierto festivalero y que yo pudiera sacar al watusi feliz que hay en mí (Inquilino dixit)
De ahí a Metronomy y bueno, no hay para tanto. 
Resumen, salvaron los muebles Real State, QOTSA, Arcade Fire y los intersimbólicos, sin vosotros igual veía más de tres conciertos enteros, pero y las risas ¿qué?


El setlist de Arcade Fire lo he robado en tuiter. 

viernes, 16 de mayo de 2014

Gerard Love + Beach Beach en el Primera Persona

No fue Teenage Fanclub pero se le pareció bastante y fue suficiente para despertar la nostalgia otra vez. 

Si el viernes la desató Manolo García, el sábado, 10 de mayo, la culpa fue de lo que prepararon Gerard Love y Beach Beach para su intervención en el Primera Persona. 

Cuando vi el cartel y compré la entrada lo hice a ciegas. Vi Gerard Love y ya. Podía recitar Shakespeare o leer las letras de sus canciones al revés, yo quería verlo. 

Con los precedentes de las dos jornadas anteriores y el hecho de que le acompañaran Beach Beach podía suponer que sería un concierto, pero no sé porqué no me lo acabé de creer hasta que los vi a los cinco sobre el escenario. Él a la izquierda, con los chicos de Beach Beach alineados a su lado. 


Sólo tocó canciones de Teenage Fanclub que hubiera compuesto él, pero eso dio para más de una hora de hits, que no sonaron como la máquina de precisión que es Teenage Fanclub, donde no se escapa ni una nota y cada coro está perfectamente acompasado (boyscout dixit y yo estoy de acuerdo) pero fue bonito a rabiar y nos dejó a todos con ganas de un concierto de Teenage ya. 
Empezando con Gene Clark, December, Ain’t that enough y Radio, ¿cómo no me iban a ganar para los restos? Algún día os contaré cómo conocí a Teenage Fanclub (December estaba allí) y aquí y ahora os cuento que al poco de conocer a boyscout, una noche fuimos  unos cuantos después del mond a su casa, de “after”, y puso Radio y yo no daba crédito porque en casi diez años no había conocido a nadie de Barcelona que le gustaran Teenage. 
De las catorce canciones que tocaron, dos fueron del proyecto en solitario de Love, Lightships. Precioso y delicado.  

Una gran noche para cerrar el Primera Persona, primera vez que asisto (las dos ediciones anteriores lo vi, y quise ir, pero al final no) y seguro que no será la última. 
Gerard Love hace honor a su nombre y Beach Beach es un grupo al que a partir de ahora seguiré con más ganas. 



Setlist
Gene Clark
December
Ain’t that enough
Radio
Don’t look back
Fear of flying
Silver and Gold (Lightships)
Guiding star
Take the long way round
Sweet days waiting
Sparky’s dream
Sunset to the Dawn (Lightships)

Bis
Hang on

Star sign

Fotos: la primera es mía, la última la "robé" del perfil de twitter del Primera Persona. 

domingo, 11 de mayo de 2014

El Último de la Fila y yo

Hasta no hace mucho decir que te gusta El Último de la Fila era tarjeta roja y expulsión del moderneo. 

Y a mí me habían gustado, y mucho. Hasta que no recupere mis diarios no podré confirmar el orden (malditas entradas sin año o en la fecha, o malditos seguratas que recortan más de la cuenta), pero mis dos primeros conciertos en la vida fueron el Último y Loquillo.  Este creo que fue en 1988. 


Los últimos discos del Último coincidieron con mi éxodo, del pueblo de cincuenta habitantes a la gran capital a estudiar, y quizá por eso o por su éxito masivo, no me engancharon tanto. El burro amarrado a la puerta del baile siempre se me atragantó, aunque “Astronomía razonable” tiene una de mis canciones favoritas, “Mar antiguo”.  “La rebelión de los hombres rana” ni me lo compré. Tuve mi momento de renegada. Corría 1995, me había dejado atrapar por el indie anglosajón y soñaba con ir al primer Benicàssim. El último concierto suyo al que fui fue en el Palau d’Esports, en 21 de diciembre de 1995. 
  
Pero con El Último ha pasado, de un año a esta parte, como con Springsteen desde hace unos pocos años más. Ahora los más gourmets del lugar los reivindican. Los grupos de nueva hornada les rinden homenaje, colaboran con ellos, los sacan a tocar en sus conciertos. 

Un día ves una foto de “Enemigos de lo ajeno” en instagram. Luego descubres un grupo ultramoderno que homenajea al Último empezando por el nombre. El colofón es que llevan a Manolo García al Primera Persona, arropado por Miqui Puig, Extraperlo, Me and the Bees y El Último Vecino, por supuesto. Y te compras la entrada un mes antes. 

Fue el viernes, 9 de mayo, y nos hicieron esperar. Lo que fuera que hicieran Manolo y amigos empezó pasadas las doce y cuarto. Primero salió Esther Me & the Bees con Edu Las Ruinas a hacer una versión a pelo de “Cuando el mar te tenga” que les quedó preciosa, y cuando acabaron saltó Manolo al escenario para empezar una entrevista de lo que fue El Último de la Fila y la creación musical en la España de los 80. En seguida salieron los otros tres y montaron una tertulia a base de anécdotas personales y declaraciones de principios de Manolo. Memorables sus estrategias de márketing, empalando las calles frente a las discográficas para darse a conocer antes de presentarse en busca de un contrato, o liándola en los conciertos a base de lanzar plumas de pato. 
Los acompañantes/entrevistadores/homenajeantes también contaron sus anécdotas con El Último. 
La de Esther era que con quince años lo abordaron ella y unas amigas por la calle para pedirle un autógrafo. 
Me acordé de mi particular acoso y derribo. 

Una amiga, no sé cómo, se enteró de que Manolo García iba a exponer sus pinturas en el Pati Llimona, y fuimos, claro.  Por la mañana, las tres estudiábamos de tarde. Vimos la exposición solas, vigiladas por la conserje. Vendían el catálogo y le preguntamos si Manolo García se pasaría algún día, para volver y que nos los firmara. Señaló una pila gigantesca de catálogos. Sólo había que dejarlos, con un papelito dentro con tu nombre, y Manolo, que iba pasando casi a diario por la expo, los firmaba. Tres catálogos se añadieron a la pila. Nos dijo que si pasábamos al día siguiente seguramente ya estarían, y eso hicimos. No sé si volvimos las tres o sólo Cr. y yo, porque recuerdo perfectamente que fuimos por la tarde, a primera hora, que es cuando se suponía que iba Manolo, a ver si así lo cazábamos. Al llegar recogimos nuestros catálogos. Con una pila de más de veinte ejemplares te esperas un “Para Andrea con cariño”, no un poema personalizado y un dibujo a toda página. Manolo no estaba, pero nosotras no teníamos ni prisa ni otra cosa que hacer, así que nos pusimos a ver la exposición de nuevo. La chica nos vio tanto el plumero tanto que cuando al cabo de un rato entró Manolo vi desde el fondo de la sala como nos señalaba, indicándole, supuse, que nos había dedicado los catálogos, y acto seguido mis rodillas empezaron a temblar frenéticamente porque Manolo García se venía hacia nosotras en cuatro zancadas con una sonrisa. Seguramente en mi diario está la conversación transcrita, apostaría un brazo. Más de veinte años después sólo recuerdo que estuvimos hablando entre diez y veinte minutos, de sus cuadros (le preguntamos el significado de algunos) y de sus canciones, y nos adelantó que iban a hacer tres conciertos en Zeleste en marzo y que se estaban peleando con el promotor para que las entradas costaran menos de 2.000 pesetas (costaron 1.600) y no metieran a más de 2.000 personas (creo que el aforo era de 2.500). Mis rodillas dejaron de temblar en algún momento de la conversación, pero el rojo incandescente en las mejillas se fue horas más tarde. Manolo García había estado un buen rato hablando con dos mocosas que no daban crédito a lo que acababa de pasar. 

Evidentemente, planeamos hacernos con entradas para aquellos conciertos. Por aquel entonces ya me había tragado colas de horas en las taquillas de Aribau para conciertos de Sprinsteen y U2, era medio profesional del tema. No recuerdo si las compramos en las taquillas de Aribau o en discos Revolver, ni cómo fue la secuencia temporal que les llevó a ampliar la tanda de conciertos de tres a seis primero y de seis a ocho finalmente, porque las entradas volaron. Nosotras habíamos decidido que iríamos a tres conciertos, y el del sábado se añadió después y a ese fuimos con “las chicas de Llesp” pero ya teníamos las de lunes y martes, y me estoy haciendo un lío, pero yo me entiendo. El caso es que fuimos el lunes, y volvimos el martes y aunque sabíamos que nos quedaba el sábado, el miércoles quisimos repetir. No teníamos entrada pero la sacamos en la reventa al precio original, más listas que el hambre fuimos, aunque un reventa “profesional” casi nos parte la cara. Estoy segura de que no metieron a más de 2.000 personas por concierto, porque pese al “entradas agotadas” se estaba cómodo y pudimos estar en las primeras filas todos los días y os juro que el miércoles Manolo García nos miraba, probablemente un poco asustado de vernos allí por tercera noche consecutiva (juro que Cr. y yo no somos las fans de las que huyó en un taxi como contó en el Primera Persona). 


Con aquella tanda de cuatro conciertos los había visto ya seis veces. Los vería una séptima en Ibiza (estaba de vacaciones en casa de una amiga, maravillosa coincidencia) y una octava y última en el Palau d’Esports, la mencionada más arriba de 1995. 


En estos veinte años los he escuchado poco, y casi solamente “Enemigos de lo ajeno”. 
La recuperación de su figura por parte de la modernidad barcelonesa ha coincidido con un tocadiscos regalado en mi último cumpleaños, así que en Navidad recuperé mi exigua colección de discos (me sigue costando decir “vinilos”) y allí estaban estos cuatro. 


Ayer tuve una regresión a la adolescencia y los veinte años brutal. Constatar que aún te sabes las letras, de pe a pa, de todas las canciones. Emocionarte con las versiones que hicieron los cuatro grupos, pero especialmente, porque le salió preciosa, con “Disneylandia” y por lo que siempre ha significado, “Insurrección”. 

Terminó la canción y salió Manolo a despedirse, agradecer y mostrar que estaba abrumado por lo que había pasado allí aquella noche, se acordó de Quimi (realmente, tal como fueron las cosas, un homenaje encubierto a El Último de la Fila aunque Manolo no quisiera reconocerlo, tarjeta roja a la organización por no haberle llevado también) y yo temblé durante diez minutos. 

domingo, 13 de abril de 2014

Cursa Bombers 2014



Com al 2011, calor, molta calor. No sé a quina temperatura estàvem a les 10 del matí, però ja estava rostint-me i deshidratant-me. Diferent al 2011, no corria amb ressaca. 

La marca de l’any passat, 01:01:56 (mmp) m’ha fet sortir amb polsereta, blava, de “sub-65”, que és una manera molona i motivadora de classificar-te encara que després et juntin amb els “sub-70” i no sé si amb els que hi van per primer cop o sense marca acreditada. Tinc un any per baixar de l’hora i cinc i tornar a sortir d’aquest calaix, o per què no, baixar de l’hora i sortir a la primera onada. O no, perquè hi ha tanta gentada que ja em podria passar que l’any vinent els “sub-60” sortissin a la segona onada...
Enguany corriem 27.000 corredors, 7.000 més que la primera vegada que la vaig córrer, i un 40% de dones, un salt notable, bravo noies! 
Me n'oblidava! Si al 2012 una noia negra impressionant va sortir en calcetes al balcó, avui les noies teniem un parell de guiris al balcó de l'hotel que hi ha davant l'estació de França, prou guapots malgrat la cara de ressaca! 


De la primera a la segona onada, més de 10 minuts, 12’ 30” exactament, i per entretenir-nos l’espera, un grup cantant clàssics del soul (Think i Rolling on the river quan haig sortit jo). I per fi ens han soltat i au, a córrer! 

No sabia quin ritme portava, només em semblava que corria massa ràpid, però es fa difícil no fer-ho quan tens un paquet de gent apretant per darrere. Com que a aquesta cursa hi ha control cada 2.5k ara sé que he fet el primer quart en 16’, que per l’entrenament (mande? entrenoqué?) que porto aquest any, és anar massa ràpid. Així que entre això, les meues ganes clàssiques d’abandonar al kilómetre 3 i que ja treia el fetge per la boca, haig afluixat. Que per un moment havia perdut el nord i somiat a baixar la marca de l’any passat, i aquest no era l’objectiu. L’objectiu era no prendre mal i fer-ho millor que a la del Corte Inglés, encara que fos per poc. 

Afluixa i tira. La Gran Via se m’ha fet llarga, llarga. M’ha avançat la llebre de 65’ i l’haig vist allunyar-se sense poder ni voler fer-hi res. Hauria agraït una pujadeta com les de Montjuïc que justifiquessin caminar. Perquè això sí que al menys no. No haig caminat. Poc a poc, però al trot, avui el cap s’ha imposat a les cames. 
Passat Tetuan espiava les voreres per si veia el meu equip d’animació, però no hi ha hagut sort. El tram cara avall de Passeig de Sant Joan no ha estat suficient per recuperar l’alè i la Ronda Sant Pere també s’ha fet llarga, llarga. Però finalment haig tret el cap a Laietana i redéu, us asseguro que és el cop que l’haig vist més atapeïda de corredors. El primer tram sí que fa baixada de les bones i l’haig aprofitat. Ja eren més de les onze i el sol queia implacable, i els corredors ens arreceràvem al costat esquerre, a l’ombra. I no sé d’on, haig tret forces i haig esprintat i tot!

Temps final: 01:08:18. Maco, eh? 
Millor que ECI, però sense focs artificials: tres minuts menys sí, però la pujadeta a Montjuïc la vaig fer caminant. M’ha faltat setlist, però és que vaig ser molt optimista, el vaig fer només de 62 minuts! I no anava amb l’ordre que jo volia, però bé. 

Els meus aplaudiments, com sempre, als bombers, en general, i als que corren amb tot l’equip, en especial. Cal ser molt valent! 
Els aplaudiments irònics a les tres senyores, tres (separades, eh? que m’ha passat tres vegades!) que gairebé em menjo quan elles creuaven el carrer, una de més de 80 anys i amb bastó, home, home! 
I com sempre, em trec el barret amb l’organització. Que tenen diners, ho sabem, però que podrien racanejar i no ho fan, se’ls ha de reconèixer. 

La selecció de cançons i l’ordre en què haurien d’haver sonat. 
Vetiver - Wonder why
Travis - Moving
Band of Horses - Is there a ghost
The Rapture - Sail away
Autumn Comets - Baltimore
The Go! Team - Huddle Formation
James - Tomorrow
Yo la tengo - Nothing to hide
The National - Abel
Pavement - Gold Soundz
James - Sometimes
Foo Fighters - Everlong
Outkast - Hey ya!
Interpol - Evil
The Strokes - You only live once
Arcade Fire - Afterlife

El super equip d'animació m'esperava prop d'Arc de Triomf i m'han convidat al croissant. 


Ja estic pensant en la propera… 

domingo, 6 de abril de 2014

Cursa El Corte Inglés 2014

No sé si trobàveu a faltar els meus posts de curses. Jo sí. Escriure’ls, però sobretot, córrer! 
És prou trist que la primera cursa de la temporada 13/14 sigui la d’El Corte Inglés, quan les que més m’agraden són Nassos i Jean Bouin. Motius? A la de la Mercè, el casament de ma cosina Andrea. A  Jean Bouin, cap de setmana a Madrid a veure The National. Nassos em va enganxar pujant al Glaciar Martial d’Ushuaia i Sant Antoni, a bord de l’avió que em tornava a casa de les meus vacances d’estiu’13 a Argentina. 

Desprès de la lamentable actuació a la cursa de la Vila Olímpica el 30 de juny de l’any passat gairebé vaig deixar de córrer. La feina em va desbordar i malgrat ser conscient que córrer m’hauria ajudat a rebaixar l’estrés, no trobava temps. Així que em vaig plantar al febrer sense haver corregut ni mica ni molla en mesos i amb tres kilos més al cul. 

Deixar de córrer no era una opció. Bé, l’era, la fàcil. 
Però hauria estat una llàstima deixar-ho desprès de tres temporades corrent, encara que aquesta quarta no l’hagués ni començat. Així que vaig decidir que faria la cursa d’El Corte Inglés i Bombers si m’hi podia inscriure, i si no moria en l’intent, potser alguna altra abans de l’estiu. 

Dit i fet. 
M’he plantat a la sortida de la cursa amb sis entrenaments comptats des de març, quaranta anys ben complits i tres kilos més per arrossegar. I sola. Ningú amb qui quedar abans i després per escalfar i estirar. You'll never walk alone? Los cojones. 
Hauria estat taaaaaan fàcil no anar-hi...
Però hi he anat, amb el temps just, “escalfant” caminant Passeig de Gràcia avall, creuant-me una colla de pijos que encara buscaven un lloc on anar a fer l’última copa i milions de turistes amb maletes. 

M’he colocat al meu calaix, haig fet quatre estiraments, han llençat confeti com si fos la traca final d’un concert d’Arcade Fire o Sigur Rós, i hem començat a córrer. 
El ritme general era lent, o m’ho ha semblat, i ja m’anava bé. Tot Aragó maleint els maleducats que comencen allí la cursa. Us estimeu molt poc els vostres fills llençant-vos al mig del carrer quan tot just hem sortit els del xip groc. També maleint els maleducats que fan eslàloms entre els corredors, obligant-nos, massa sovint, a frenar per no xocar-hi. Sou uns maleducats i em feu perdre la meua educació, així que un cop més, des d’aquí us dic, ANEU A CAGAR! 

Aix, què bé m’haig quedat. Seguim. Sortint a Tarragona i arribant a Plaça Espanya la cosa ja comença a clarejar una mica i es corre més a gust. També perquè els “retalladors” són majoria i la calçada queda lliure pels que no fem drecera per cantonades i parterres. 
I enfilo la pujada a Montjuïc i ben aviat canvio el trot per passes ràpides, recordant que Xavi feia 10k marxant en el mateix temps que jo hi poso corrent. Baixadeta pre-estadi al trot, pujadota a gambades i control de xip abans d’entrar. La volta a l’estadi, sense deixar el carrer 7. I ja està, un últim esforç i comença el cara avall, un parell de kilòmetres que es fan curts, malgrat contenir la velocitat per no trencar-me genolls i esquena. 

Enfilo Floridablanca i al cap de poc albiro el primer senyal kilomètric que he vist en tota la cursa, 9k (on eren la resta???) i més o menys ja hi comptava però l’alegria de saber que ja ho tens i que no ha estat per tant em dona una espenteta. Els 10 assenyalats arriben, a la Ronda Sant Antoni, un centenar de metres o més, abans que les catifes del xip. Com sigui. Com sigui que passo els 10k que el crono marca hora dotze i no ho rebaixaré molt més perquè la sortida ha estat ràpida, però m’he atansat a la marca de l’any passat! 

Jo ja en tinc ben bé prou, camino una mica per apaivagar unes pulsacions que a estones són arrítmiques, però es girar Pelai i recordar el que haig dit sempre, la cursa ECI no s’acaba a les catifes del xip als 10k, la cursa s’acaba creuant la meta a Catalunya, així que a galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar, i a creuar la línia de meta i xafar l'última catifa. 
I cap a casa a menjar-me un merescut croissant. 


Ara, els números: 
  • 73.426 corredors inscrits (quants han corregut no ens ho diran, però tot i així, són quinze mil més que la primera que vaig fer)
  • 4918 corredors amb xip groc l’hem acabat
  • Fa tanta estona que escric que ja han sortit els temps: 
    • 01:11:08 als 10k, 48 segons més lenta que l’any passat, i 42:41 als 5.9k, 41 segons més lenta que l’any passat. 
    • 01:16:38 el temps real de la cursa completa, només 26 segons més que l’any passat! 
Així que, jo estic feliç, no haig pres mal!!!

I el setlist, en mode aleatori (saltant-me’n alguna de lenta que ha sortit):

Band of Horses Feud
Arcade Fire Afterlife
Jonsi Go Do
The National Lit up
Australian Blonde Cool Dive
Cee Lo Green Satisfied
CYHSY Upon This Tidal Wave Of Young Blood
Foo Fighters These days
Dominique A Contre un arbre
Outcast Hey ya! 
Arcade Fire Reflektor
Arcade Fire Keep the car running
Yo la tengo Sugarcube
Interpol Evil
Foo Fighters Walk
The Rapture Sail Away
Autumn Comets Baltimore
Deerhunter Strange Lights 

I la setmana que bé, bombers! (amb setlist)