Hoy he ido a Plaça Catalunya con mi hijo a cuestas a ver lo que veía, con la mente abierta. Olvidando el pasado y las mil decepciones. No hemos podido entrar al centro de la plaza. Hemos escuchado desde fuera como se trataban en asamblea de multitudinaria si se reparaba el jardín de la plaza maltrecho o no. No ha habido acuerdo. Es lo que tienen las asambleas.
Hemos dado una vuelta a la plaza y he visto a unos cuantos conocidos, esperanzados con este movimiento, seguramente más que yo. He visto que gente de todas las edades discutiendo sobre las razones del movimiento, sobre la utilidad del mismo.
Me han impresionado las pancartas, las proclamas y lemas en rotulador son sin duda más impresionantes que en una perfecta Arial 60. Suena como más auténtico.
Luego Gael se ha agobiado, hemos ido a un parque de niños pero estaba cerrado, en la ciudad del circo para los turistas es imposible encontrar un parque abierto para que un niño pueda jugar.
Así que he decidido meternos en el Decathlon y dar libertad al canijo para que diera rienda suelta a su espíritu borroka. Se lo ha pasado de muerte. Entre otras cosas, ha hecho su primer mate y su primer viaje en skate.
Al volver hemos vuelto a pasar por la plaza y hemos vuelto a escuchar y a leer carteles, que recibían miles de flashes fotográficos. Hace apenas una semana ni los mirábamos.
Todo esto va a servir para algo, seguro. Al menos para recordarnos a todos que lo más importante no es el dinero, es precisamente lo menos importante de todo.
sábado, 21 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Fin de semana en cuatro actos
Primer acto.
Sábado mañana. Me levanto indecentemente temprano. Pongo un poco de orden en la casa, que es la mejor manera de poner orden en tu vida. Salgo a la calle y disfruto del sol cálido, compro en el mercado y no dejo de asombrarme de que un acto tan banal, sencillo y cotidiano resulte tan gratificante.
Segundo acto.
Aprovechamos la noche de los museos para ver la exposión Realisme(s) en el MNAC. Llueve, pero eso no ha dejado a nadie en casa. La exposición vale la pena. Más que el gran cuadro de amor lésbico que preside la tercera sala me impresiona la actitud del guitarrista del cuadro del mismo nombre, de Simó Gómez. Como la de cualquier guitarrista de hoy día, pero ese cuadro se pintó hace más de cien años.

Tercer acto.
En la fiesta Mylovah se cumple la maldición no escrita según la cual la canción que más te gusta te pillará siempre en el baño o en la barra. Suena Abel de The National y yo acabo de pedir dos gintonics. El camarero refriega un limón por los bordes, echa la ginebra y la remueve con cucharilla, echa la tónica y la remueve con cucharilla. Me recuerda la escena de la joyería de Love actually cuando Rowan Atkinson se explaya envolviendo un collar. Me doy la vuelta copas en mano cuando acaba la canción.
Cuarto acto.
Domingo mañana. Bajo a comprar el diario y tirar plástico y cristal. Empiezo a echar botellas en el contenedor verde y un infraser que no había visto se dirige a mí desde el lateral, amorrado al contenedor: "Es que ya no podía más, que dios me perdone, pero no podía más". Está meando. A pleno sol. En todo caso, si alguien tenía que perdonarle era yo, no dios. Pero no le he dirgido palabra, solo una mirada que no sé qué habrá reflejado, probablemente, asco y pena. Luego he visto mear un perro en la fuente. Si fa o no fa...
lunes, 9 de mayo de 2011
Crítica de fiesta: cumple de Iván
Si vas a una fiesta que empieza a las 7 de la tarde, vas con predisposición para pasar una tarde tranquilidad tranquila y tomarte a lo sumo un para de cervezas. Aunque sea el cumpleaños de Iván.
Lo que no te puedes esperar nunca es acabar a las 3 de la mañana pegando saltos y cantando a gritos svástica eyes o quiero verte danzar de Battiato.
En esa ilusión de que aquello no duraría mucho y que nos iriamos a dormir prontito empecé con los cubatas envenenados en vaso de plástico.
Antes de la medianoche ya había borrach@s indecentes –la mayoría- mientras yo seguía guardando el tipo pese a parecer un extraterrestre del planeta pureta.
Por suerte para disimular pude integrar al equipo 2many DJs y pudimos hacer sonar algunos de los clásicos de todos los tiempos: Sabrina, Bisbal, Kortatu y Modern Talking entre otros.
Pasada la media noche, la carroza se volvió calabaza y el tequila fue haciendo mella en los asistentes que fueron cayendo uno a uno.
Algunas frase (y gestos) de la fiesta:
- “De donde ha salido este niño” “de aquí (señalando mi colita)”
- El movimiento mayonesa para la masturbación femenina. Funciona!!
- “Yo tuve un trauma cuando se separaron Modern Talking”
- La que me enseñó la teta al estilo Cicciolina
- “Es verdad que os depiláis para que parezca que la tenéis mas larga”
- “Enseñamela”
- “Cuando te leo en facebook mataría a todas las ballenas”
- “Las polillas también tienen sentimientos”
- Los brindis por los clítoris
Lo que no te puedes esperar nunca es acabar a las 3 de la mañana pegando saltos y cantando a gritos svástica eyes o quiero verte danzar de Battiato.
En esa ilusión de que aquello no duraría mucho y que nos iriamos a dormir prontito empecé con los cubatas envenenados en vaso de plástico.
Antes de la medianoche ya había borrach@s indecentes –la mayoría- mientras yo seguía guardando el tipo pese a parecer un extraterrestre del planeta pureta.
Por suerte para disimular pude integrar al equipo 2many DJs y pudimos hacer sonar algunos de los clásicos de todos los tiempos: Sabrina, Bisbal, Kortatu y Modern Talking entre otros.
Pasada la media noche, la carroza se volvió calabaza y el tequila fue haciendo mella en los asistentes que fueron cayendo uno a uno.
Algunas frase (y gestos) de la fiesta:
- “De donde ha salido este niño” “de aquí (señalando mi colita)”
- El movimiento mayonesa para la masturbación femenina. Funciona!!
- “Yo tuve un trauma cuando se separaron Modern Talking”
- La que me enseñó la teta al estilo Cicciolina
- “Es verdad que os depiláis para que parezca que la tenéis mas larga”
- “Enseñamela”
- “Cuando te leo en facebook mataría a todas las ballenas”
- “Las polillas también tienen sentimientos”
- Los brindis por los clítoris
domingo, 1 de mayo de 2011
Odissea: Mojave 3

Me da vértigo pensar que descubrí a Mojave 3 en el FIB 2000. Pfffiu, cómo pasa el tiempo.
Fue un descubrimiento en toda regla. Era el año que me alojé en un apartamento a tomar por saco, hora andando, con ocho ingleses (sí, la culpa es mía), y una tarde Anneliesse y yo decidimos pasar del resto y subir pronto. Pronto entonces era llegar a las ocho. Llegamos y en la carpa, que entonces solo había una y se llamaba Viaje a los sueños polares, tocaban Mojave 3, presentando "Excuses for travellers". No les conocíamos de nada pero nos hechizaron con sus canciones delicadas mientras el sol se ponía a nuestras espaldas.
Supongo que por eso ese disco sigue siendo mi favorito, y por eso que la segunda canción que tocaron ayer fuera When you're drifting ("...people you love are so far away when you're drifting...") y que dos canciones más tarde sonara In love with a view hace que les perdone que no tocaran Return to sender ("...we talk on tiptoe everytime we meet...")
Qué bonito concierto dieron ayer, ¡por dios! Claro que los planos The Dodos se lo pusieron fácil, porque estaban bien, había oficio y ritmo, pero no supe distinguir una canción de la otra en los cuarenta minutos de concierto que vimos. Como diría Boyscout, Mojave 3 "dejan a los otros grupos a la altura del betún" y "no tienen una canción mala".
De "Puzzles like you" reconocí Big Star Baby y no tocaron Breaking the ice, y poco más os puedo contar, que tampoco me conozco tanto su discografía. Tocaron más de hora y media y Neil Halstead salió a hacer un bis guitarra en ristre y luego el resto del grupo se le unió para cerrar con Bluebird of Happiness de "Spoon and rafter", pero podían haber seguido tocando cinco horas.
El público, menos infraser pero igual de parlanchín, aunque descubrí que podía abstraerme y no oir su murmullo incesante, todo es cuestión de concentración. Entre los habituales, el saltarín y dj Coco.
sábado, 30 de abril de 2011
Odissea: Delorean, Massieras y Edredón

En realidad el orden fue el inverso, y debía haber sido Massieras, Edredón y Delorean.
De Edredón no sabía nada, solo creo haber leído algo de ellos en Mondosonoro. Llegamos cinco minutos antes de la hora en que se suponía debían empezar y aquello era un páramo desolador. Apenas cuatro personas sentadas en un lateral y otras cino o seis al lado de la barra de la derecha. Caña, conversación, empiezan y a la segunda canción vamos hacia adelante, y ¡milagro! No sé de dónde han salido pero hay un buen número de personas siguiendo la actuación. Y valía la pena. Les faltaba, quizás, un vocalista, pero allá había cinco o seis tíos haciendo canciones electrónicas de las que te mueven la rodilla sin que se de cuenta tu cerebro. Perfectos para cerrar cualquier festival, ya te digo.
Hora de cenar, puesto Enrique Tomás en el Maremagnum. Bocata de jamón, 2.20 €. Quiero un puesto Enrique Tomás en cada festival. Va en serio.
Los Massieras. Pues qué quieres que te diga. Lo que dijo Rayuelo, que con "una buena jamelga" al frente aquello sería otra cosa. No me (nos) gustaron, pero como han salido en Pitchfork (djMylovah informando), todos a hacerles reverencias. Paso. Que lo mejor sea una versión italo de Raffaella...
Por fin, con la plaza abarrotada, Delorean. Las frases: "en Sidecar se oía mejor", "¿el del piano toca algo?", "vaya mierda sonido". Sí y no. Como al Inquilino, me gustaban más cuando eran máquina imparable de ritmo que ahora que se dedican a la ambientación etérea, y aunque en directo a ratos aceleran el pulso, no tocar "As time breaks off" es imperdonable, y convierte a Seasun y Deli del Ayrton Senna EP en los únicos hits claros y reconocibles. No tener espacio suficiente para bailar a saltos también le quitó diversión. Aun y así, si acaban de tocar en Coachella (ayer iba yo diciendo Lollapalooza, perdón) será por algo.
Infraseres
hay un punto que no se debe olvidar cuando bajas a los conciertos de la odisea, la gente habla, y no son esas típicas conversaciones concierteras, es que al 80% de los presentes les suda la polla el grupo, les suda la polla la música, han llegado allí como victimas de una gravitación subnormal, arrastrados por la excusa barata de comprar unas litronas, liar unos petas y echarse unas risas con la basca. echas un vistazo alrededor y el cuadro es desolador, jipis con peinados mohicanos hablando en mallorquín, modernos de extraradio con bigote y chubasqueros de colores fluor, en un concierto de nacho vegas, por dios! y alguien debería decirles que de cada 10 que se dejan bigote solo uno no parece gilipollas, la gran mayoría tiene pinta de humorista de los 70, extras de peli porno de bajo presupuesto, borderlines que han confundido las fechas de carnaval, unos hijos de puta buscando desesperadamente algo de personalidad y arrasando definitivamente la poca que tenían, la triste realidad es que miras alrededor y allí casi nadie parece estar disfrutando la música, solo es esa cosa que les obliga a tener que gritar en sus conversaciones, únicamente unos informáticos viejos gays y borrachos que parecían conocer todas las letras y bailaban de forma extraña, los típicos fans de nacho, post adolescentes agotando la treintena, y alguna vieja cascada del eixample derecho parecían intentar seguir a duras penas el concierto, el resto, el resto ya les podrían dar bien por culo.
Texto: Boyscout ninja. Lo siento, pero esto había que publicarlo :-)
El título es mío.
Texto: Boyscout ninja. Lo siento, pero esto había que publicarlo :-)
El título es mío.
domingo, 24 de abril de 2011
Todo pasó como en un sueño
Todo pasó como en un sueño. Uno de aquellos en que te encuentras en un lugar extraño con un montón de gente que forma parte de tu vida y que provienen de diferentes sitios y ambientes. Y lo vives con total naturalidad, hasta que te despiertas y lo recuerdas.
El último adiós a Mar, fue algo parecido. Lleno de esas personas que te han acompañado por el camino en esta aventura que decidimos vivir para defender el planeta.
Difícil hablar, no había nada de que hablar. Solo abrazarse y besarse y contener las lágrimas al mismo tiempo.
Sonaron las poleas y apareció el cuerpo. El cura nos habló de dios en mayúsculas y nosotros pensamos que ojalá. Seguimos la liturgia de levantarnos y sentarnos en silencio sin cantar ni rezar –grinpiceros descreidos- un silencio que hacía temblar la sala. Un silencio que honra a sus muertos por encima de las palabras vacías millones de veces repetidas.
Oímos a Siscu, con entereza pese a todo, con fuerza, nos cantó la nana del lobo bueno de Goytisolo. José Agustín, que también nos dejó demasiado pronto. Oímos a su hermana que con alegría afirmaba que su hermana estaba en el cielo, y miramos por la ventana para hacernos una idea de cómo sería un cielo para ella.
Todo acabó muy deprisa. Nos dijo el padre que podíamos ir en paz y las poleas volvieron a sonar. Nosotros sin embargo queríamos que continuara, que no parara jamás aquel acto de despedida.
Nos quedamos paralizados, esperando que saliera todo el mundo, negándonos a salir a la realidad cotidiana, al día a día aséptico.
Y salimos a un día precioso en medio del parque, de nuestra amada naturaleza. Con cara de tontos esperando que pasara algo. Queriendo hablar de algo que nos consolara. Surgieron conversaciones, recuerdos, hablamos de nuestras vidas. Cambiar de tema también ayuda a desanudar la angustia.
Pude al menos abrazar a Siscu, a todos sus amigos. Fue importante para mí.
Luego pagué el parking, hice una llamada de trabajo, nos montamos en el coche y fuimos bajando por las curvas de la carretera, despacio, muy despacio, sin prisa alguna.
El último adiós a Mar, fue algo parecido. Lleno de esas personas que te han acompañado por el camino en esta aventura que decidimos vivir para defender el planeta.
Difícil hablar, no había nada de que hablar. Solo abrazarse y besarse y contener las lágrimas al mismo tiempo.
Sonaron las poleas y apareció el cuerpo. El cura nos habló de dios en mayúsculas y nosotros pensamos que ojalá. Seguimos la liturgia de levantarnos y sentarnos en silencio sin cantar ni rezar –grinpiceros descreidos- un silencio que hacía temblar la sala. Un silencio que honra a sus muertos por encima de las palabras vacías millones de veces repetidas.
Oímos a Siscu, con entereza pese a todo, con fuerza, nos cantó la nana del lobo bueno de Goytisolo. José Agustín, que también nos dejó demasiado pronto. Oímos a su hermana que con alegría afirmaba que su hermana estaba en el cielo, y miramos por la ventana para hacernos una idea de cómo sería un cielo para ella.
Todo acabó muy deprisa. Nos dijo el padre que podíamos ir en paz y las poleas volvieron a sonar. Nosotros sin embargo queríamos que continuara, que no parara jamás aquel acto de despedida.
Nos quedamos paralizados, esperando que saliera todo el mundo, negándonos a salir a la realidad cotidiana, al día a día aséptico.
Y salimos a un día precioso en medio del parque, de nuestra amada naturaleza. Con cara de tontos esperando que pasara algo. Queriendo hablar de algo que nos consolara. Surgieron conversaciones, recuerdos, hablamos de nuestras vidas. Cambiar de tema también ayuda a desanudar la angustia.
Pude al menos abrazar a Siscu, a todos sus amigos. Fue importante para mí.
Luego pagué el parking, hice una llamada de trabajo, nos montamos en el coche y fuimos bajando por las curvas de la carretera, despacio, muy despacio, sin prisa alguna.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)